El Gobierno ha ratificado la nueva subida de la luz. A partir del próximo 1 de enero la tarifa eléctrica subirá de media el 9,8 por ciento para 17 millones de hogares, lo que representa un aumento de 3,2 euros mensuales para un hogar tipo medio. Paralelamente, el Ministerio de Industria ha aunciado que la subida del gas subirá de media un 3,93%.

La subida afectará a los más de 20 millones de consumidores acogidos a la tarifa de último recurso (TUR), es decir, familias y pymes con menos de diez kilovatios de potencia contratada; y a los 6,5 millones acogidos a la tarifa regulada del gas. Quedarán excluidos los tres millones de usuarios del bono social, a los que no subirá el recibo hasta el 2013.

Las reacciones no se han hecho esperar. La OCU ha manifestado su oposición a esta subida por considerarla «claramente injusta en las circunstancias económicas actuales». Por este motivo, la OCU ha pedido al Ministerio de Industria que proceda a la revisión integral del sistema de fijación de precios para garantizar la transparencia del mismo. A raíz de esta subida, la OCU ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas en su página web para protestar contra esta injusta subida de las tarifas eléctricas.

Facua también ha criticado lo que llaman «el tarifazo eléctrico» aprobado por el Gobierno y han lamentado que en plena crisis económica «se castigue la economía de las familias para satisfacer los intereses del sector energético».

¿Qué podemos hacer para consumir menos?

Algunas de las recomendaciones que nos vendrán muy bien para, al menos, no notar mucho la diferencia en nuestra factura de luz son las siguientes:

1. Apagar las luces cuando no se usen. Tenemos que acabar con la mala costumbre de ir encendiendo luces a medida que nos movemos por casa, e ir apagando aquellas que no utilicemos.

2. Sustituir las bombillas incandescentes por bombillas de bajo consumo (lámparas compactas fluorescentes). Aunque son más caras que las incandescentes, las bombillas de bajo consumo consumen la cuarta parte de electricidad, y tiene una vida de uso de 7 a 10 veces más larga.

3. Utilizar reguladores de intensidad en las lámparas. Ajustando la intensidad luminosa a la necesaria en cada momento, estaremos ahorrando energía y consumiendo menos de cara a la factura de la luz.

4. Limpiar el polvo de las bombillas a menudo, y hacerlo siempre con ellas apagadas. La más fina capa de polvo va a disminuir siempre la intensidad luminosa de una bombilla. Si las limpias mientas están encendidas, corres el riesgo de que las bombillas se fundan.

5. No usar los secadores de pelo a máxima potencia. Además de ahorrar dinero, evitarás que se recaliente en exceso y acabe quemándose.

6. No abrir la puerta del horno mientas está en uso. Para ver como se está cocinando la comida, fabrican los hornos con una ventana.

7. Comprobar que el horno microondas tiene despejadas las rendijas de ventilación. A menudo, colocamos los microondas en huecos con poca ventilación que les obligan a trabajar con menor eficiencia.

8. No sobrecargar el frigorífico con comida y bebida. Como máximo, llenarlo a 2/3 de su capacidad.

9. Comprobar que la puerta del frigorífico cierra perfectamente. En una nevera mal cerrada entra aire caliente, y el aparato necesitará más potencia para enfriar.

10. Deshelar periódicamente el congelador. El hielo que se acumula en las paredes del congelador obliga a éste a trabajar a mayor potencia.

11. No usar el programa de secado en el lavavajillas. Dejar que el menaje se seque con el aire natural, dejando la puerta del lavavajillas ligeramente abierta, una vez que ha finalizado el lavado.

12. Usar programas de agua fría en la lavadora. Ahorrará energía al no tener que calentar al agua.

13. Utilizar la lavadora y el lavavajillas cuando estén llenos y con ciclos cortos. Menos usos más rápidos implican menos euros en la factura eléctrica.

14. Apagar o desenchufar los aparatos de imagen y sonido. Una televisión o un reproductor de DVD en modo ’standby’ continúa consumiendo electricidad. Apágalos, o desenchúfalos si no tienes posibilidades de apagarlos.

15. Apagar las impresoras cuando no se usen. Una impresora encendida puede llegar a consumir lo mismo que un microondas en continuo funcionamiento.

16. Utilizar un ordenador portátil en lugar de uno de sobremesa. Los portátiles consumen menos energía.

17. Activar el modo de ahorro de energía en el ordenador. En el modo de hibernación, el consumo de energía es mínimo. Aunque, si no lo estás usando, apaga el ordenador y el monitor.

18. Desenchufar los cargadores de teléfonos móviles y ordenadores portátiles cuando no estén en uso. Hay modelos de cargadores que consumen electricidad aunque no estén cargando ningún aparato.