Segovia es una de las cinco ciudades españolas seleccionadas para realizar un estudio de ahorro energético del que saldrá en dos meses el documento que recogerá las conclusiones y ofrecerá a los vecinos las posibles soluciones para mejorar el consumo energético en sus viviendas.

El estudio se centra en el barrio de San José, zona residencial formado por bloques uniformes levantados en los años 40 y que ha experimentado pocos cambios. Sobre los edificios se utilizarán cámaras termográficas para conocer la calidad de la envolvente de los edificios, los puntos más eficientes y aquellos por los que se pierde el calor. Los ojos de la termografía van relevando, siguiendo una gama de colores que va del azul al rojo, las pérdidas de energía que se producen a través de las fachadas, ventanas y elementos estructurales de los edificios.

La Concejalía de Medio Ambiente de Segovia presentó la candidatura de la ciudad de Segovia a la convocatoria de 2011 del ‘Programa de Diagnóstico Energético del Hábitat Urbano’ de la Fundación La Casa que Ahorra y la Federación Española de Municipios y Provincias cuyo objetivo es sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de la eficiencia energética en la edificación y los beneficios que puede aportar el ahorro económico y energético tanto a la sociedad en su conjunto como a las personas a título individual.

De entre las 31 candidatas presentadas, Segovia resultó elegida junto a Arahal (Sevilla), Granollers (Barcelona), Santander y Madrid. A partir de ese momento la maquinaria se ponía en marcha. En el caso concreto de Segovia, la propuesta se centró en el barrio de San José inmerso, a su vez, en un programa de Rehabilitación Integral.

El trazado del barrio es el de una malla ortogonal que se adapta a sus viarios de borde generando grandes manzanas en su mayoría regulares lo que permite que el estudio se pueda extrapolar a todos los edificios de la zona, aunque hayan sido unas 50 viviendas las analizadas en cuanto a eficiencia energética y sus deficiencias. Estos días, teniendo en cuenta que las condiciones meteorológicas son favorables, las bajas temperaturas permiten detectar las fugas de calor de los edificios, se han realizado las pruebas sobre uno de esos bloques.

Los vecinos pedirán la colaboración directa de los vecinos para rellenar una encuesta sobre aspectos generales de sus viviendas. Una vez que recopilado el material, el Centro Nacional de Energía Renovables (CENER) analizará la información y se extraerán las conclusiones que en, aproximadamente, dos meses estarán listas.

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