La Diputación de Segovia ha aprobado  en pleno una moción para trasladar su «más absoluta defensa» de la tauromaquia y pedir a las administraciones públicas que inicien los trámites pertinentes para que pueda obtener la declaración de la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial. La propuesta, que fue defendida por el diputado de Cultura, José Carlos Monsalve, salió adelante con los votos del Grupo Popular y la abstención de los socialistas, a excepción del diputado Alfredo Monjas, que justificó su decisión por su trabajo como corresponsal taurino durante muchos años.

Con esta moción se defendió la tauromaquia como «exponente máximo de la cultura nacional, sin olvidar los efectos negativos que, tanto en materia económica como en conservación de la especie del toro bravo, se producirían con su abolición», recoge Ical.

En el texto de la moción presentada, el Grupo Popular recuerda que las corridas de toros nacieron en la Península Ibérica en el siglo XII y «es indudable que el arte de la tauromaquia se erige en catalizador de las señas de identidad patrias, y desde su nacimiento se puede constatar que, tanto los intelectuales más señeros de nuestra cultura, como una importantísima nómina de aficionados, han convertido el arte de Cuchares en un sentimiento que se une de forma indeleble a la forma de entender la vida de todos los que se identifican con el concepto de lo español».

Además, destaca que las corridas de toros «se han convertido en un importante referente económico, puesto que, alrededor de la fiesta nacional, se ha generado un negocio que conlleva la creación de puestos de trabajo con empleo estable». «La Fiesta Nacional ha propiciado una labor de conservación de la especie, puesto que si no hubiese corridas de toros dejaría de existir, como tal, el toro bravo”. Y además, “la fiesta taurina se ha convertido en un atractivo turístico de primera magnitud, lo que, igualmente, conlleva unas consecuencias económicas nada desdeñables para la economía en general», recoge el mismo texto. 

Desde la Diputación de Segovia consideraron que deben pronunciarse sobre este asunto, ya que Cuéllar cuenta con los encierros considerados históricamente como los más antiguos de España; y recordaron que antes de la petición a la Unesco de la declaración como Patrimonio Cultural Inmaterial «tanto la comunidad autónoma de Castilla y León como el Consejo de Patrimonio Histórico deben inscribir los espectáculos taurinos como elementos integrantes de dicho tipo de patrimonio cultural».

Por último, advirtieron que existen «dudas jurídicas sobre si las competencias otorgadas a las comunidades autónomas para la regulación de la fiesta de los toros incluye la capacidad de su abolición en un determinado territorio, puesto que una cosa es la capacidad para regular y otra muy distinta la capacidad auto-otorgada para extinguir».