Los datos facilitados por la Secretaría General de Coordinación Autonómica y Local, dependiente del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, contabilizan con los últimos datos de junio a un total de 17 ayuntamientos de Castilla y León a los que se les ha aplicado la retención de fondos estatales, en base a un artículo de la Ley de Economía Sostenible, por el incumplimiento de la obligación de comunicar la liquidación del presupuesto. Todos llevan 18 meses seguidos, entre los ejercicios 2012 y 2013, sin efectuar la preceptiva rendición de cuentas municipales.

Por provincias, encabeza la lista Segovia con cinco pueblos, le siguen Burgos, Ávila y Zamora con tres, y cierran León, Palencia y Soria con uno. De momento, Zamora y Valladolid no figuran, aunque meses atrás sí lo hicieron durante varios meses seguidos. Todos los municipios afectados han señalado a la agencia Ical las dificultades que tienen en su funcionamiento presupuestario y la forma de afrontar el gasto salvo tres: Serón de Nágima (Soria), Pajarejos (Segovia) y Villabrázaro (Zamora). En el primer caso, se está pendiente de que una una gestora rija los designios del Ayuntamiento y en los otros dos sus alcaldes no pudieron ser localizados.

Del total de 17 municipios que no rinden sus cuentas sólo tres de ellos tiene alguna deuda con proveedores. Se trata de Valderas (León), Lantadilla (Palencia) y Sequera del Fresno (Segovia). El pueblo leonés y el palentino son los más poblados con 1.943 y 366 habitantes, respectivamente, y el resto oscilan entre los 250 de Fuente del Olmo de Fuentidueña (Segovia) o los tan solo 6 que residen en Jaramillo Quemado (Burgos). La mayoría de las localidades con problemas de liquidación presupuestaria cuenta con menos de un centenar de empadronados.

Segovia

José Miguel Arribas, alcalde de Corral de Ayllón, indica que no recibir en torno a 21.000 euros pendientes de cobro de la Administración Central de dos años “no es mucho pero repercute”, lo que no no impide que se esté al día en el pago de facturas. Los ingresos proceden en buen parte de una empresa a la que se tiene arrendados unos terrenos en los que se realiza una actividad de vuelo sin motor y que tiene pendientes pagos. El alquiler de un coto de caza que ha quedado libre y lo que pagará la Junta por el aprovechamiento de la madera de una chopera, los pastos y las obras que se realizan también dejan algo de dinero. Respecto a las liquidaciones presupuestarias pendientes el regidor apuntó que en pocos años hubo hasta cinco secretarios, “lo que ha sido un problema para poner el día la economía municipal, habiendo contratado a un contable para realizar esta tarea”.

En otro municipio de un tamaño mayor, Fuente del Olmo de Fuentidueña, de 250 habitantes, el alcalde, Eulogio Martín, indica que el dinero estatal adeudado no impide “la solvencia económica” del Ayuntamiento e, incluso, hubo algunas pequeñas inversiones en obras públicas en 2007 y 2008. “Las licencias de obras, sobre todo de una empresa de viveros situada en terrenos municipales, junto al arriendo del coto de caza y pastos, aportan recursos al municipio”, dijo, mientras el retraso en la liquidación de presupuestos lo achaca al cambio de secretario: “El nuevo ya ha presentado la documentación al Consejo de Cuentas a falta de su revisión y aprobación”, concluye.

En Ribota, de 45 habitantes, su veterano alcalde, Francisco Javier Fernández, con 26 años al frente del Consistorio, apunta que la falta de percepciones dinerarias estatales no le impide al municipio “subsistir”, ya que cuando hubo bonanza económica “no se tiró la casa por la ventana y el gasto se hizo solo con liquidez suficiente”. Los ingresos de IBI urbana y del coto de caza, sobre todo, permiten cubrir los gastos de agua, alumbrado y las averías “hasta donde llega el dinero”, asegura, al tiempo que comenta que se ha contratado a una empresa para que ponga al día los últimos tres ejercicios de liquidación presupuestaria, “algo que no lograron varios secretarios eventuales”.

Asimismo, en Sequera del Fresno, con 61 personas censadas, el hecho de no contar con aportaciones estatales “supone un quebranto económico”, tal y como señala su regidor, José María Moreno. “Tenemos dos años sin liquidar las cuentas pero llegó a haber cuatro acumulados y hubo dos facturas pendientes de pago de 3.000 euros a las que el plan de proveedores permitió hacer frente, mientras que con otros acreedores se negoció y se va liquidando la deuda”, dice. A su vez, señala que quedan por recibir 18.000 euros del Estado y que un secretario cuatro horas a la semana “no da para poner las cuentas al día, a lo que se sumó una mala gestión los años 2009-2010 de la anterior Corporación, perdiendo 6.000 euros año por el coto de caza, que estuvo paralizado”.

Palencia 

La alcaldesa de Lantadilla (Palencia), Ana Escudero, afirma que no recibir tributos del Estado, en su caso desde noviembre de 2011, supone “un descalabro” para una localidad de 366 habitantes. Pese a ello, se hace frente como se puede a las nóminas de la propia secretaria, el alguacil y una empleada que cuida el centro de día y, aunque hay dificultades, sólo se deben algunas facturas a proveedores. “La no liquidación de los presupuestos se debe a que la secretaria de administración local adscrita al pueblo no ha cumplido con esta obligación desde hace cerca de 20 años”, explica. Por ello, tras cuatro años de gestiones con la Junta, se la ha abierto un expediente administrativo con una sentencia favorable de suspensión temporal de empleo y sueldo que está en fase de apelación.

León

La regidora de Valderas, Silvia Blanco -que lleva poco más de dos meses en el cargo después de dos alcaldes en funciones los últimos meses- explica que no recibir desde hace tiempo la participación en los ingresos del Estado, que suponen buena parte del presupuesto de un pueblo con 1.943 habitantes, le coloca “en una situación de ahogo económico” y, de momento, hay tres meses acumulados de impagos al personal municipal, la Seguridad Social y el suministro de luz.

Según agrega, se ha encontrado un Consistorio donde “reina el caos administrativo y existen posibles irregularidades contables”, siendo el de 2009 el último de los presupuestos aprobados. “Así no se puede llevar las cuentas con normalidad y estamos empezando a ver toda la actuación presupuestaria desde 2007”, arguye.

Ávila 

En el caso de la provincia de Ávila, en Hoyos del Collado, su alcalde, Elidio Hernández, señala que el pueblo, de 38 habitantes censados, no debe facturas “y se trata de igualar ingresos y gastos”. Las arcas municipales se nutren en buena parte vía impuestos de las explotaciones ganaderas. Respecto a la no liquidación presupuestaria, el regidor cuenta que se ha contratado a una empresa ya que al secretario no le da tiempo a rendir cuentas “al tratar de llegar a todo en varios pueblos que lleva”.

Por su parte, en Muñogrande, con 80 habitantes, su regidor, Miguel Ángel López, dice que se está al corriente de pagos. “Nos apoyamos en el dinero de la licencia de obras del área de servicio de la autovía Ávila-Salamanca, y los ingresos por el alquiler de terrenos e impuestos municipales”, explica. Respecto al retraso en liquidar presupuestos recuerda que en la anterior legislatura “la contabilidad fue desastrosa” y hubo problemas judiciales con el secretario que están en los tribunales. “Se produjo una falsificación de 125 talones y un desfalco de 95.000 euros que ha acordado con el juzgado ir devolviendo poco a poco”, agrega, al tiempo que indica que el nuevo secretario revisa varias cuentas de años atrás para cerrarlas con la asesoría técnica de la Diputación.

En cuanto al pueblo de Valdecasa, con 75 habitantes, la alcaldesa Raquel López, que lleva diez años en el cargo, concreta que se “apañan como pueden” sin aportaciones del Estado. “Recaudamos algo por el IBI y fincas rústicas, junto a lo que aporta la actividad de un parque eólico con diez molinos, pero no pueden realizarse inversiones”. No hubo secretario en 2008 y 2009, luego llegaron otros temporales y las cuentas sin liquidar de los tres últimos años estarán presentadas a final de mes.

Burgos

En Navas de Bureba, localidad de 44 habitantes censados, el alcalde, Gustavo López, asegura que en un mes las liquidaciones pendientes desde 2005 estarán al día con apoyo de la Diputación, lo que no impide que el Ayuntamiento “esté saneado al contar con ingresos por la cercanía de la central nuclear de Garoña y solo tener que pagar la nómina del secretario, ya que pequeñas obras o reparaciones las hace la gente del pueblo”. En torno a los problemas para liquidar los presupuestos, el primer edil significa que “hubo años en que no había ningún secretario y el que estuvo más tiempo era mayor y no podía informatizar la contabilidad”.

El municipio de Jaramillo Quemado, con seis habitantes, hace “encaje de bolillos” sin aportaciones del Estado pero, tal y como señala su alcalde, David Sebastián, hay dinero que procede del coto de caza y una finca ganadera arrendada “y los gastos e ingresos están equilibrados, sin impedir una pavimentación de calles recién terminada”. Sobre los ejercicios presupuestarios sin cerrar explica: “Faltan medios, el secretario lleva varios pueblos y yo mismo no tengo tiempo para ayudar en esta tarea. De todas formas a las cuentas pendientes desde 2010 se las podrá dar forma a final de año”.

En similar situación se encuentra la localidad de Jurisdicción de Lara, con 51 personas empadronadas, donde se está al día y no hay pagos pendientes. Su alcalde, Silvano Santamaría, reconoce que “no se puede gastar más de lo que se tiene y entre el coto de caza y los impuestos por IBI, rústica y vehículos vamos saliendo del paso”. Sobre el ingreso estatal pendiente de unos 15.000 euros a raíz de dos años sin presentar cuentas cree que “vendría muy bien” para la necesidad de arreglar los colectores. “La secretaria, aunque se lo he comentado, va con retraso e informatizando las cuentas poco a poco con un programa de Diputación, que se paga con una cuota anual. El alcalde ni podía ayudar ni es su cometido, pero la verdad es que hay que agilizarlo todo y urge”.

 

Zamora

En el municipio zamorano de Entrala, con 176 habitantes, el problema surgido a raíz de la no presentación de liquidaciones de presupuesto al Consejo de Cuentas y la falta de ingresos estatales -con tres años pendientes y 45.000 euros que no llegan a las arcas municipales- se suple, como sostiene su alcalde, Fernando López, “con aportaciones de la Junta y Diputación que sirven para contratar trabajadores que realizan obras menores”. “Hay inversiones al existir liquidez vía impuestos, aunque pequeñas, y se hacen arreglos como el último de la plaza”, enumera. El objetivo pasa por poner las cuentas al día y se ha contratado a una empresa especializada. “Es un trabajo de chinos y más complicado de lo que parece para quien no conozca los temas municipales”, asegura.

Igualmente, Villar de Fallaves, con 60 habitantes censados, se apaña como puede con un presupuesto pequeño. Hay unos 8.000 pendientes de recibir de la Administración Central desde hace dos años, “que es bastante dinero y vendrá bien sobe todo para obras de abastecimiento y saneamiento. Con los ingresos de fincas arrendadas se hace lo justo y se puede mantener el alumbrado y pequeños gastos”, señala su alcalde, José Manuel Pérez. Además, añade que la actual secretaria, con apoyo de la Diputación, hace 20 días que concluyó toda la documentación para poder rendir cuentas y recibir la anhelada deuda estatal.