La Asamblea General de Caja Rural de Segovia aprobó hoy por unanimidad la integración de las Cajas Rurales de Burgos, Segovia, Fuentepelayo y Catelldans cuyos objetivos, según destacó el presidente de la entidad segoviana, Félix Moracho, son “reforzar el posicionamiento competitivo de la entidad resultante de cara a afrontar retos que plantea la crisis económica y la reestructuración del sector financiero, aprovechar la oportunidad de mercado que supone la deslocalización y desaparición de las Cajas de Ahorros e iniciar un proceso liderado desde la voluntad de las partes”. Así, a juicio de Moracho, esta integración permitirá que los socios dispongan “de una Caja Rural aún con mayor fortaleza financiera, que la fusión está enfocada al crecimiento, no a la reestructuración (complementariedad de redes y parámetros financieros), que se garantiza la cercanía al socio y que se incrementa la capacidad de fomento y dinamización de la economía segoviana”.

En el Parador Nacional de Turismo de Segovia, 83 delegados elegidos en las Juntas Preparatorias, en representación de los 8.318 socios de la entidad, fueron aprobadas las cuentas de 2011. En este sentido, en lo relativo al informe de gestión, presentado por el Director General, José María Chaparro, se constató la evolución positiva de las principales magnitudes financieras, así como del incremento de la cuota de mercado, dado que los activos totales crecieron un 7,92%.

Chaparro destacó que el crédito a la clientela creció un 4,29%, “constatando así el apoyo financiero a familias y empresas”. A su juicio, los siguieron confiando en la entidad, dado que, destacó, “en un escenario de guerra de pasivo los recursos de clientes en balance crecieron un 7,52% y el resto de recursos gestionados tales como fondos de inversión, planes de pensiones y planes de ahorro crecieron un 97%”.

Así, la cuenta de resultados evolucionó favorablemente dado que el margen de interés creció un 7% y el margen bruto un 6,7%, absorbiendo todas las exigencias nuevas en dotaciones y alcanzando un beneficio antes de impuestos de setecientos diecinueve mil euros, lo que supone prácticamente repetir los beneficios del año anterior. 

Por último, la Asamblea General aprobó llevar el 70% de los beneficios a reservas, por lo que el ratio de solvencia se situó en un 14,37% y el core capital en un 11,47%, uno de los mejores del sector financiero. La morosidad se situó en un 2,86%, muy lejos del 7,61% de media en el sector, constatando, sentenció el director general de Caja Rural de Segovia, “la calidad de la cartera crediticia de la entidad y todo ello reforzado por tener el coeficiente de cobertura al 100%” quién concluyó desstacando “el elevado grado de liquidez de la Entidad, dado que la relación de acreedores sobre inversión se fija en el 124%”.