Alrededor de 1.300 personas asistieron bajo una lluvia intermitente a la concentración convocada por la Plataforma de la Escuela Pública, Laica y Gratuita que desde la Delegación Territorial de Educación recorrió las calles de la capital criticando la conocida como “ley Wert” que tildaron de “antipedagógica”.

Mientras la plataforma convocante celebró el “éxito” de la huelga, con un 65 por ciento de seguimiento en alumnos de Primaria y Secundaria, un 80 por ciento de universitarios y un 35 por ciento del profesorado, la manifestación transcurrió dirigiendo sus críticas principalmente al ministro del ramo, José Ignacio Wert, al que pidieron su dimisión constantemente a la vez que lo tildaban de “sinvergüenza”

Un gran lazo verde en la cabecera, abrió paso a la manifestación que entre consignas como “menos corrupción y más educación” o “Wert escucha, la pública está en lucha”, llegó a la Subdelegación del Gobierno en Segovia. Entre paraguas abiertos debido a las intensas precipitaciones que a esa hora caían en la ciudad, el comunicado leído por un representante de la Federación Provincial de Asociaciones de Madres y Padres de Centros Públicos de Segovia (Fedampa) subrayó la “brutal agresión” que la reforma del Ejecutivo central ejercerá sobre la educación y advirtió de sus “nefastas” consecuencias en los estudiantes.

Por su parte, la Junta de Castilla y León aseguró que la cifra de participación en la huelga, se situó en un 24,8 por ciento del alumnado, 6.595 estudiantes; mientras que el del profesorado se situó en un 16,27 por ciento, es decir, 347 docentes.

 

El Acueducto se tiñe de verde

Por la mañana, cientos de segovianos asistieron a la concentración convocada a los pies del Acueducto de Segovia para exigir la retirada de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) del Ejecutivo central. “Es falso que se la ley más consensuada del Estado”, señaló  una de las representantes de la Plataforma, Belén Calvo, quien criticó que no se haya contado con la participación de la comunidad educativa.

Los concentrados denunciaron que la reforma “se impone al servicio exclusivo de la Iglesia y el capital” y la tildaron de “antipedagógica” por atender únicamente a resultados y por clasificar a las personas en función de su utilidad para el sistema productivo. A falta de datos oficiales, la Plataforma estimó en un 80 por ciento el seguimiento del alumnado mientras que el profesorado, de acuerdo a los mismos datos, habrían secundado la huelga en un 45 por ciento.

Durante una jornada de huelga que transcurrió sin incidentes, como señalaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Segovia, la marea verde tiñó la Plaza del Azoguejo al mediodía para criticar que la conocida como “ley Wert” supone “volver al pasado educativo franquista” a través de reválidas, educación segregada por sexos, aumento del peso de la religión católica y su importancia para la calificación final de la ESO y Bachiller.

Desde las 7:30 horas, miembros de la Plataforma y colectivos de estudiantes recorrieron diferentes centros de la capital para informar de la convocatoria y para alertar de su próxima aprobación, esperada para mañana en el Consejo de Ministros, según apuntó Calvo.

Hasta la Plaza del Azoguejo se desplazó a título particular el vicerrector del Campus María Zambrano de la Universidad de Valladolid (UVa) en Segovia, José Vicente Álvarez Bravo, quien lamentó los efectos “inmediatos” de las reformas educativas que supondrán “el empeoramiento de la calidad docente” y las condiciones del alumnado para poder llevar a cabo “una educación de calidad”.

Mientras que estimó entre un 50 y 60 por ciento el respaldo de la huelga en los diferentes centros universitarios de Segovia, Álvarez Bravo, advirtió desde su posición de profesor universitario que la educación “está en peligro” y señaló que los efectos se plasmarán, como ya está ocurriendo, en la disminución del profesorado, la masificación en las aulas, así como la flexibilidad a la hora de asignar docencia a los profesionales para que puedan acceder a otras áreas “a las que no son afines”.

En el mismo sentido, el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, apoyó hoy la concentración contra la reforma del sistema educativo. Durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno Local, el regidor municipal se posicionó a favor de iniciativas pacíficas que reclamen derechos educativos o al menos que “supongan un mantenimiento de los derechos adquiridos hasta ahora mismo”.