Como cada otoño, se ha iniciado la temporada de matanzas domiciliarias para autoconsumo, una actividad tradicional que a pesar de su progresiva disminución en la provincia, todavía mantiene relevancia social en algunos municipios. La campaña comienza el último viernes del mes de octubre y finaliza el primer domingo de abril del año siguiente, pero en Segovia es enero el mes en el que se concentran más sacrificios.

En esta temporada se han producido cambios sustanciales en cuanto a la normativa de aplicación respecto al control sanitario de los cerdos sacrificados. El nuevo Real Decreto 1086/2020, de 9 de diciembre, establece una nueva metodología para el diagnóstico de la triquina, que recoge lo establecido en el Reglamento de Ejecución (UE) 2015/1375 de la Comisión, de 10 de agosto de 2015,y, por tanto, inhabilita los análisis que se venían realizando en campañas anteriores de matanzas domiciliarías.

La razón de este cambio normativo es que los nuevos métodos son más sensibles en caso de infestaciones más leves y que, además, en España se detectó la presencia de una especie de triquina (TrichinellaPseudospiralis) que, por sus características, era difícilmente diagnosticable mediante el análisis micrográfico que se realizaba.

Estos métodos de diagnóstico que ahora hay que realizar tienen el inconveniente de requerir un aparataje mucho más complejo, mayor espacio físico para su instalación, necesidad de reactivos químicos y requerir más tiempo para su ejecución, especialmente en el caso de realizar un número pequeño de muestras.

La muestra a entregar por cada uno de los animales a analizar estará constituida por al menos 150 gramos, preferentemente de músculo de los pilares del diafragma, pudiéndose completar, en caso necesario, con músculo de los maseteros (carrilleras). Las muestras deben contener principalmente tejido muscular (carne); evitando incluir otro tipo de tejido (grasa, fascias, etc.)

Servicios veterinarios y lugares de entrega de muestras

Con el fin de evitar el grave peligro derivado de la ingestión de carnes infestadas por triquina, aquellos ciudadanos que realicen una matanza domiciliaria pueden contactar con un veterinario colaborador o acudir a los Servicios Veterinarios Oficiales de Salud Pública para que se proceda al análisis de la muestra. En Segovia, hay autorizados 10 veterinarios colaboradores para el control de las matanzas en 132 municipios de la provincia. Se pueden consultar los veterinarios autorizados y sus datos de contacto en los archivos de cada provincia que aparecen en el portal de Salud de Castilla y León y en todos los Ayuntamientos de Segovia.

La entrega de muestras para su reconocimiento por parte de los Servicios Veterinarios Oficiales podrá hacerse siempre antes de las 10.00 de la mañana: los lunes, en los centros de salud de Carbonero el Mayor, Nava de la Asunción y Cuéllar; los martes, en los centros de salud de Cantalejo, Navafría, Riaza, Fuentesaúco de Fuentidueña y Sacramenia; y los miércoles, en el centro de salud de Villacastín y en la oficina municipal de San Rafael. Así mismo, en la avda. Juan Carlos I, nº 3 de Segovia, los Servicios Veterinarios Oficiales recogerán y analizaran muestras de lunes a viernes y en el centro de salud de Sepúlveda, los lunes y los viernes. La muestra debe ser entregada con el nombre y contactos de una persona para realizar la comunicación de los resultados y previo pago de la tasa correspondiente en modelo 046.

Toda la información de interés relativa al desarrollo y ejecución de la campaña 21-22 de sacrificio de cerdos en domicilios particulares para autoconsumo, los ciudadanos interesados la podrán consultar en el siguiente enlace del Portal de Salud de la Junta de Castilla y León:https://www.saludcastillayleon.es/es/seguridadalimentaria/matanza-domiciliaria

Descenso progresivo en el número de sacrificios en la provincia

Desde el año 2000, el número de sacrificios ha descendido progresivamente en Segovia hasta en un 85% aproximadamente. En el año 2000, se sacrificaron 5.197 animales, y en las campañas 2019-2020 y 2020- 2021,328 y 337, respectivamente.

Uno de los motivos que ha generado descenso en el número de matanzas es que las familias en lugar de sacrificar el cerdo (con el trabajo e inconveniente que ello conlleva), acuden al matadero a recoger el animal que han criado para la ocasión, ya sacrificado y faenado.

Por zonas básicas de salud, donde hay más sacrificios es en la ZBS de Segovia (a efectos veterinarios comprende las ZBS de Segovia Capital, Segovia Rural y San Ildefonso), seguida de las ZBS de Nava de la Asunción y de Cuéllar.