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viernes, 10 abril, 2026

El Colegio de Médicos de Segovia hace balance de 2020: «nos sentimos abandonados»

Acaba 2020 un año “nefasto” en palabras del presidente del Colegio Oficial de Médicos. Al margen de frustrar acciones de relieve social como la inauguración de la nueva sede o la celebración de los 125 años del colectivo, ha sido un año aciago fundamentalmente por la afección de la covid 19 entre la población, con una gran incidencia además entre los profesionales sanitarios. Los primeros meses de la enfermedad fueron una bofetada para toda la sociedad, que se reflejó con dureza en el colectivo médico que vivió con angustia los primeros meses. Para Enrique Guilabert, “la sobrecarga, el estrés y la angustia fueron factores que marcaron la primera parte de la pandemia, en la que además teníamos un gran desconocimiento de la enfermedad”, motivando que muchos facultativos cayeran enfermos, con bajas laborales y, en algunos casos, con fallecimientos. Con nombres propios también en Segovia como el del doctor Salustiano Orejas, ex vocal del Colegio de Médicos, que perdió la vida por el SARS Cov-2. Para los profesionales médicos, tan expuestos a la enfermedad, es difícil buscar las palabras que precisen la gratitud y honra (pero también tristeza) que provoca el recuerdo del adiós de quienes dieron su vida por luchar en primera línea contra la pandemia. 

Una primera oleada que, según el presidente de los médicos segovianos, se vieron desamparados por las autoridades sanitarias. “Segovia estuvo desbordada y además nos sentimos abandonados. La ayuda llegó, pero tarde y eso que lo reclamamos reiteradamente durante muchos días. Eso ha dejado una cicatriz que está ahí y que no se va a ir fácilmente”, recuerda. 

El colectivo se siente dañado porque a la labor realizada durante estos meses con jornadas maratonianas y sin apenas descansos y vacaciones, se ha respondido desde la administración con decretos que han recortado sus derechos laborales. “Por una parte nos decían que estábamos haciendo una labor fantástica y por otra, no se nos ha escuchado” insiste Guilabert, quien afirma que sus reivindicaciones han encontrado como respuesta “decretos que socavaban nuestros derechos laborales” por parte de la autoridades sanitarias a las que acusan de faltarles al respeto.

La situación obligó a prescindir mayoritariamente de la atención presencial, lo que supone una alteración de la relación habitual médico-paciente. “Queremos que se vuelva lo antes posible a la situación anterior para tratar todas estas enfermedades que también son importantes y que han estado alejadas en cierto modo de la práctica diaria”, concluye Guilabert. 

2021: un año para creer de nuevo en el Camino

“2020 ha sido un auténtico desastre. Hay que estar muy esperanzado y tener mucha ilusión por hacer proyectos, reactivar otra vez el Camino de Santiago. Muchos negocios han cerrado y otros están medio abiertos… pero va a seguir adelante, porque tiene más de mil años, ha superado infinidad de situaciones y crisis y esta también. Hay que ser muy positivo, apoyar iniciativas, que las instituciones no escatimen medios ni personales ni económicos a la ahora de incentivar el regreso de la actividad”. El escritor y hospitalero Ovidio Campo (en la imagen, frente a la Catedral de Burgos), más de tres décadas vinculado a la ruta, lo tiene claro: el año 2021, señalado en rojo en el calendario por ser Jacobeo (25 de julio en domingo), debe ser un punto de inflexión para que la pandemia no hiera aún más al trazado y su entorno, el renacer de uno de los principales atractivos de Castilla y León, según informa la Agencia Ical.

Campo, junto a otros tres expertos del trazado milenario, explica que hay que ver el lado bueno de 2020. Quizás, ya sea por el temor al COVID-19, el Camino atraerá de nuevo a los peregrinos más auténticos, aquellos que buscan “encontrar su interior, su espiritualidad”. Ovidio Campo, junto al director del Centro de Estudios y Documentación del Camino de Santiago, Ángel Luis Barreda, el excomisario de los Caminos en la Junta Manuel Fuentes, y la mítica hospitalera Isabel Rodríguez, de Rabanal (León), realizan balance de un año nefasto y vaticinan a Ical qué esperan de este año Jacobeo que arranca, simbólicamente, con la apertura de la Puerta del Perdón, en la Iglesia de Santiago de Villafranca del Bierzo.

Frente a la fachada de Santa María de la imponente Catedral de Burgos, que además celebra en este 2021 su VIII Centenario, Ovidio Campo admite que este año “será el más especial de todos”, también por “pasar página de 2020, un año tan calamitoso”. En este punto, insiste en la oportunidad para su ciudad, que tiene que ser “trascendental”. “Burgos ha perdido muchos trenes, empezando por el Directo, y este Jacobeo, que coincide con el VIII Centenario de la Catedral y con Las Edades del Hombre, tiene que pegar un impulso y que las instituciones sean conscientes de que tiene que ser el gran revulsivo para la ciudad”, invitó. A su juicio, la ciudad y Castilla y León “tienen todos los ingredientes para ser grandes protagonista del Camino de Santiago”.

Lejos de que 2021 atraiga a los 500.000 peregrinos que preveía la Xunta de Galicia hace dos años para este Jacobeo, Campo está seguro de que los caminantes “volverán, sobre todo los nacionales, que representan el 40 por ciento, sobre los que hay que volcarse”. Recuerda que no ha abierto en todo el año su albergue, junto a las ruinas de San Antón, en Castrojeriz, y “da mucha pena porque no se ven peregrinos, sobre todo en los pueblos y ciudades pequeñas”. “Pueblos que viven del Camino, que sin peregrinos no tienen vida”, advierte.

Sin embargo, cree que es “seguro” hacerlo. Es más, esta pandemia “ha servido para regenerar, actualizar y ponernos de cara a los años venideros gracias a las medidas que se están adoptando tanto de seguridad, higiene y protocolos”. “No le va a venir mal al Camino. No hay mal que por bien no venga. Hay que ver el lado positivo de todo esto”. Incide en que la ruta, obviamente, ha cambiado mucho en estos 30 años, desde la década de los 80, y principalmente desde que en 1993 se celebrara el primer año Jacobeo, aquella “reinvención” de la Xunta de Galicia que “llenó el Camino” en dos vertientes: “la publicitaria y social” y la espiritual o religiosa, que “casi tiene mayor importancia y trascendencia en todos los aspectos”. “Es un año de perdonanza y vamos a vivirlo de forma especial en el sentido interior de cada uno, no en el exterior”, comenta.

Campo, quien aprovecha la oportunidad para reivindicar que el Camino en Castilla y León “necesita más árboles y menos hormigón; y más papeleras y contenedores y menos señales”, recuerda que “no se puede pretender que vuelva a ser lo que ha sido ni mucho menos”. Y afeó a quienes criticaban la masificación en estos últimos años, “con bastante desconocimiento de la realidad”. “El Camino no ha estado más sano, más activo y mejor que hasta antes de la pandemia. La cantidad de empresas, de negocios, de agencias, etc., ha sido porque hay más infraestructuras, mejor información y atención al peregrino”, sostiene.

Por ello, asegura no compartir ese sentimiento de algunas asociaciones del Camino de que “esto ha ido a peor”, sino “todo lo contrario”. “Lo digo después de haberlo hecho en los 90 y el año pasado. El Camino goza ahora mismo de una salud maravillosa. Perdona, gozaba, hasta este año, con una red de albergues privados maravillosa, con una gente e infraestructura estupenda… Lo único que la Administración se ha excedido en la señalización, que cada año pone más paneles, se gastan más dinero en algo innecesario”, critica.

Auténtico reto en 2021

Opiniones muy similares vierte a Ical, el riosecano Manuel Fuentes, exdirector general de Turismo y excomisario de los Caminos de Santiago de Castilla y León hasta 2010. “Como espectador veo que es un auténtico reto lo que se plantea en 2021. Habrá que hacer un replanteamiento general porque el asunto de albergue y acogida es clave en un proceso de este nivel y con la pandemia está muy condicionada”, desliza.

El lugar elegido es la fachada plateresca, del siglo XVI, de la iglesia de Santiago de Medina de Rioseco, en pleno trazado del Camino de Madrid. Con gabardina, y jersey grueso para protegerse del rudo frío castellano, Fuentes sabe mejor que nadie la “dificultad” que se va a encontrar la Junta en este momento. Por ello, invita a crear, en el seno de la estructura administrativa, una especie de gerencia o comisariado, como el que él dirigió y que más adelante desapareció, “porque para un problema tan complejo sería acertado un replanteamiento de esta dinámica por una persona dedicada a ello, que para Castilla y León es fundamental”.

Elocuente, recuerda que el tema sanitario siempre ha tenido una “influencia grandísima” en el Camino, y junto con la seguridad “han sido temas claves que se han tratado con mucha delicadeza y muy de estar encima”. Más si cabe, ahora en pandemia.

Pero cree que la clave para recuperar la esencia del Camino es la “espiritualidad para atraer a otros polos que están ahí ya, como es el turístico, el medioambiental, ocio o compartir itinerarios”. “El reto actual no tiene nada que ver con el nuestro porque aquel era muy dinámico y sin sorpresas, nada más que las ordinarias y estar pendientes de déficit de planteamientos. Si nos retrotraemos a la etapa anterior, indudablemente el tema espiritual es el que ha dado la clave”, opina. Lanza un deseo: que “se solucione esta situación de clara incertidumbre, de desconcierto, que afecta a la realidad del virus, y que se supere a ver si esta etapa de la vacuna inmediata da más celeridad y capacidad de programar a medio y lago plazo”.

Ocho peregrinos en noviembre

Un ejemplo de la radiografía actual del Camino la establece Isabel Rodríguez, propietaria del albergue El Pilar, de Rabanal del Camino, conocido por abrir incluso en Nochebuena y compartir la cena entre su familia y los usuarios. “La pandemia nos está afectando mucho. Los albergues no funcionan porque no hay Camino”, lamenta esta mítica hospitalera, quien remarca que en noviembre solo recibió ocho peregrinos, un mes cuando lo común es recibir una veintena al día.

Decidió cerrar el albergue a primeros de octubre porque la afluencia era nula, y solo abre para las reservas. De hecho, “cuando llega un caminante parece que llega el mundo. Nos está haciendo polvo también el cierre de fronteras”, transmite con cierta resignación.

Confía en que en mayo como muy tarde “esto empiece a funcionar para no morir de pena” y no afectar de forma tan negativa al empleo. Solo en este último verano trabajaron más de 20 personas en Rabanal, “y ahora nada”, un pueblo en el que a partir de los años 80 se crearon dos hoteles y media docena de restaurantes. “O la vacuna nos allana el camino… A lo mejor hay sorpresas, pero la gente de Europa tiene mucho miedo”, comenta.

Víctima que fue del coronavirus, Isabel Rodríguez sentencia que el Camino es “seguro”, pues desde el inicio de la pandemia los peregrinos “ya no pueden cocinar juntos y no se unen como otros años”. Y aunque cree que el Año Jacobeo “debería ser especial”, plantea sus dudas porque este ejercicio previo “ya debería haberlo sido porque habitualmente así es”. “La cifra de peregrinos bajará por miedo, pero también hay gente que tiene ganas de salir de casa, colgarse la mochila y hacerlo. Ganas tenemos de que sea bueno, pero no se sabe, no se sabe… está un poco difícil”, niega con la cabeza.

En la Nochebuena de 2019 se quedaron a dormir muchos coreanos y un matrimonio español, “todos en familia”. “Ese día, yo les invito siempre. Los extranjeros se sorprenden porque no se hace en ningún sitio”, presume. Después de cenar lo habitual es acudir a la misa del Gallo, y tras la eucaristía, el albergue da chocolate y la madre de Isabel toca la pandereta, algo que ya se ha convertido en una tradición. “Celebramos la Navidad como una familia más amplia. Desde que tenemos el albergue todos los años ha habido peregrinos”, relata, mientras Tani, su pequeña y vieja perra, casi ciega, la ronda con el cariño que un can le tiene a su dueño tras tantos años. Mientras muestra el albergue totalmente vacío asegura sentirse “muy apenada”. “Es como un desierto. Pero vamos a seguir”. En mayo de 2021 el albergue cumplirá 25 años. “Si la pandemia nos deja, lo celebraremos”, se despide.

El Camino, ese espacio de silencio

Tras más de 30 años al frente del Centro de Estudios y Documentación del Camino de Santiago, el palentino Ángel Luis Barreda, rememora los inicios del nuevo impulso del Camino, aquellos que él mismo protagonizó en la década de los 80 junto al sacerdote de O Cebreiro Elias Valiña, gran impulsor entonces de la señalización de la ruta jacobea. Fundador de la Federación de Asociaciones del Camino, Barreda, como todos le conocen en el trazado milenario, atiende a Ical en el marco incomparable del Monasterio de San Zoilo, sede de este espacio en Carrión de los Condes, cerrado desde el 12 de octubre.

Habla de un “primer aldabonazo” en el I Congreso Internacional del Camino, celebrado en Jaca (Huesca), en el que se dice que “ya está bien de historia, pues la ruta tenía muchos años de historia, pero muchos siglos de vacaciones”. “El Camino era para optimizarlo. Y la pregunta que nos hacíamos junto con la respuesta era muy sencilla. No hay Camino sin peregrinos. Y empezaron a aparecer los primeros en Jaca”, recuerda. “Ahí empezó todo y se empezaron a subir escalones hasta su máxima popularidad”, prosigue.

En ese momento se consiguió la venida del Papa y a partir de ese momento “todo fue rodado”. Más de 100.000 peregrinos llegaron en el primer Jacobeo, en 1993, y parecía que “no habría límite”. Ahora, parece que “quien no ha hecho el Camino no existe”. Aún así, no esconde que el conocimiento del Camino “se nos ha desmadrado, que se inició como una aventura llena de desventuras, con unos recursos muy pobres, pero un sentido de acercarse a la ruta jacobea porque tenía razones de peso como la historia, arte, sentido de compartir; y así se inició el Camino”. “Fueron años maravillosos porque estábamos poniendo las primeras piedras de lo que después se convirtió en un edificio magnífico, espléndido y popular”, ensalza.

Hojeando la copia del Codex Calixtinus con el que cuenta la biblioteca del Camino, señala que se contabilizan más de 6.000 volúmenes vinculados únicamente a la ruta “multiusos y poliédrica”, porque “permite hablar de historias y peregrinos”, y eso se ha dejado escrito: “Ya no eran solo los escritos de Aymeric Picaud en el siglo XII o relatos viejos, que quedaban lejos”.

2020 y la pandemia

Barreda da por seguro el futuro del Camino de Santiago, lo intuye, pero explica que “no cuenta con una bola de cristal”. “Todos los jacobeos pensamos que esta pandemia es una mala noche en una mala posada”, compara. Lógicamente, los datos, a pesar de ser año jacobeo, estarán lejos de los 350.000 peregrinos que llegaron en 2019 a la capital compostelana. De hecho, en Castilla y León, en la parte inicial de Burgos y Palencia, fueron más de 40.000, mientras que en 2020 la cifra se situado en los 4.000, una décima parte. “Pero hay una diferencia. El Camino ha pasado de una explosión a una pandemia, del todo a la nada”, a lo que ha afectado el cierre de las fronteras, unido a los miedos, al temor al contagio. “Pero el Camino volverá, no sé si a los datos de 2019. O si se seleccionará”.

¿De qué manera debe regresar? Hay muchas opiniones. Barreda recuerda que “algunos dicen que casi es mejor volver a empezar con un poco menos de afluencia para reconducir el Camino con cierto sentido”. “Está abierto a todos, a las ideologías, creencias, etc. Es algo que solamente tiene una cosa que le hace distinto a cualquier itinerario, que es la espiritualidad, pero no solo la religiosa, sino en el más amplio sentido de la palabra, el espíritu de las estrellas, el más austero del Camino, que ahora ya lo es menos”, asiente. Como ejemplo, comenta que al principio los peregrinos “pedían agua, donde dormir y poco más; ahora ya quieren agua caliente”.

Por ello, insiste en que el renacimiento del Camino, “si es que se produce después de esta pandemia”, estará en el “sentido de volver a renacer como el Ave Fénix, no digo de las cenizas, pero casi casi”. Y sobre todo, considerar la ruta milenaria como el “espacio del silencio” frente a la vorágine urbana.

“Pero no nos puede ahora extrañar que su popularidad haya roto algunos mitos e hitos del Camino. Como todo lo que se masifica, también tiene la parte mala. Tiene la parte buena, porque pasa por todo eso que ahora llaman la España despoblada”, espeta, para admitir que la ruta “se salvó estos siglos atrás, en gran medida, por el subdesarrollo”. “Es triste decirlo, pero es verdad. Ahí tienes el Camino del Norte. A ver quién es el majo que es capaz de recordar por donde pasaba en el País Vasco, que desapareció totalmente. Aquí, el único mal para el trazado fue la concentración parcelaria, pero por lo demás mantenía los mismos senderos, la misma ruta, la misma gente y los mismos espacios e iglesias, todo igual que en el siglo XII y XIII”.

Ahora, esta “creencia religiosa” con la que nació el Camino se ha popularizado, lo que ha repercutido en que un año Jacobeo, como 2021, se convierta la mayoría de las veces “como si fuera una Olimpiada; y no, tenga uno fe o no la tenga, el Año Santo es eso, Santo”. Ahora, añade, existe “hambre de Camino” y, a pesar de la pandemia confió en que, “con memoria histórica, aunque con dificultad”, volverá a haber peregrinos y a renacer en un año esperado “por razones espirituales pero también comerciales para los pueblos por los que pasa”. “Será un empujón necesario para las maltrechas economías”. Y pone el ejemplo de su Carrión de los Condes natal, donde el impacto es de un millón de euros en un año normal, y que se dispara en un Jacobeo. “El Camino es como una esponja, absorbe todo, lo bueno y lo malo”, reflexiona.

Segovia, la provincia de Castilla y León con más expedientes por incumplir las normas COVID

Policía Local de Segovia localiza a un menor

La Junta de Castilla y León advirtió hoy de que las sanciones que se determinen en la tramitación de las 3.500 expedientes por incumplir con las normas de restricción por el COVID-19 se van a ejecutar para quienes se hayan saltado las normas.

Así lo expuso el vicepresidente y portavoz, Francisco Igea, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno en la que ofreció ese dato y subrayó que las sanciones pueden llegar hasta los 60.000 euros. “Se van a tramitar con garantía y seguridad”, aseveró.

Según informó la Junta, estos expedientes sancionadores se refieren a la limitación de fumar sin mantener la distancia de seguridad, el incumplimiento del horario de cierre de establecimientos, del toque de queda, de la limitación de seis personas en reuniones o la celebración de fiestas en domicilios y excesos de aforo, aunque en su mayoría corresponden con el incumplimiento de la obligatoriedad de llevar la mascarilla o llevarla de manera incorrecta.

Además, el ente autonómico indicó que una cuarta parte de los expedientes tramitados por la Junta corresponden a incumplimientos relacionados con las restricciones en la cuarentena, bien por aislamiento domiciliario o bien por el cierre perimetral.

En relación con los expedientes, de los 3.560 que tramitó la Junta de Castilla y León, por provincia fueron 118 en Ávila, 467 en Burgos, 391 en León, 353 en Palencia, 401 en Salamanca, 848 en Segovia, 288 en Soria, 467 en Valladolid y 227 en Zamora.  

Por último, la Junta de Castilla y León señaló que en provincias como Soria, Segovia y Ávila hay una “importante cantidad” de expedientes iniciados que se corresponden al incumplimiento del cierre perimetral.

La marca «Alimentos de Segovia» aumenta su número de socios

La marca de garantía Alimentos de Segovia, adscrita a la Diputación de Segovia, ha registrado durante este año 2020 un incremento en el número de socios del 44,58 por ciento, al sumar en este periodo un total de 111 nuevas inscripciones entre productores, restaurantes, comercios, asociaciones e IGP.

En total, el sello de calidad de la institución provincial segoviana cuenta actualmente con 249 socios; de los cuales 197 son productores, 27 restauradores, 16 son comercios asociados y 9 asociaciones e IGP.

Este aumento significativo responde al importante impulso que se ha querido dar desde la institución provincial a Alimentos de Segovia con la nueva estrategia puesta en marcha a través del Plan ‘Resurge’, con el que se ha pretendido situar al socio en el centro de todas las actuaciones, protagonizando incluso las campañas publicitarias de la marca como protagonista cercano y real.

Asimismo, la definición de los valores de Alimentos de Segovia como ‘naturales, auténticos y artesanos’ ha permitido que muchos nuevos productores, comercializadores y restauradores segovianos se hayan identificado con la marca y hayan decidido formar parte de ella. Además, se ha llevado a cabo una renovación integral de la imagen de la marca de garantía con un nuevo logotipo, más versátil y claro a la hora de usarlo en diferentes soportes, y una nueva página web “informativa, moderna y divulgativa, pero sobre todo muy visual, que nos sirve de escaparate para mostrar las excelencias de nuestros productos y productores y de los establecimientos adheridos, porque nuestra intención es ponérselo fácil a todo aquel que quiera saber más sobre Alimentos de Segovia”,  según ha destacado la diputada delegada del Área de Empleo, Promoción Provincial y Sostenibilidad, Noemí Otero.

Y es que, pese a que este año “ha sido especialmente duro, lleno de momentos difíciles, hemos creído desde Alimentos de Segovia que era fundamental estar cerca de nuestros socios con acciones claras de difusión y promoción de la marca, además de ayudas directas”, ha apostillado la diputada.

En este sentido, la Diputación de Segovia ha lanzado unas líneas de ayuda extraordinarias, dotadas con más de 90.000 euros, para apoyar a los asociados de la marca y enmarcadas dentro del Plan ‘ReLanza’ del programa ‘Segovia, Provincia REactiva’ para impulsar la recuperación económica del territorio.

Por un lado, los productores de Alimentos de Segovia se han beneficiado de cheques de ayuda directa y, por otro, han podido acogerse a otra línea extraordinaria, con subvenciones de entre los 600 y los 1.400 euros, para llevar a cabo la modernización y digitalización de sus respectivas imágenes de marca. La solidaridad también ha sido prioridad en las acciones de ‘Alimentos de Segovia’ en un año marcado por la pandemia de la COVID-19. Así, se han llevado a cabo iniciativas solidarias con sanitarios de la provincia y también acciones culturales y deportivas, como la colaboración con el Turégano CF o la Gimnástica Segoviana.

“Este 2020 hemos logrado un objetivo fundamental: conseguir que Alimentos de Segovia esté presente de una forma u otra en las casas de todos los ciudadanos de la provincia. Para 2021 confiamos en afianzar la apuesta que los segovianos han hecho por el consumo de cercanía y de productos de calidad”, según ha destacado la diputada Noemí Otero.

Sanidad confirma un cambio a mejor en la curva del COVID

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, confirmó que se ha producido un cambio de tendencia en la curva del COVID-19 en Castilla y León, que indican un aumento de los contagios diarios y reclamó a los ciudadanos que sean “cómplices” para controlar la pandemia. Además, reconoció su preocupación por la situación de Segovia y destacó un aumento de casos en las provincias cercanas a Madrid.

En la comparecencia posterior al último Consejo de Gobierno del año, Casado explicó que se está produciendo un aumento diario de contagios, producidos hace cinco o diez días en ámbitos familiares o sociales, lo que vinculó en parte al retraso en el registro por las fiestas navideñas, pero también por un cambio de tendencia en la pandemia, a pesar de que la incidencia acumulada a 14 días por cada 100.000 habitantes disminuya hasta los 146 casos.

Por ello, la consejera aprovechó este miércoles, jornada previa a la Nochevieja, para pedir “prudencia” y “cautela” a la población porque insistió se está frenando el descenso de casos en la Comunidad e, incluso, en algunos lugares se está produciendo un aumento. “Tengan mucho cuidado”, dijo para recordar la importancia de mantener la distancia de seguridad, usar las mascarillas, ventilar las estancias y reducir los encuentros sociales con personas no convivientes. “No le dejemos hacer nada” al COVID, añadió, como la “mejor garantía” para evitar el contagio.

Por provincias, la consejera alertó de que el riesgo de contagio es muy alto en Palencia, donde la incidencia acumulada por 100.000 habitantes a 14 días es de 321 caso, y alto, en Burgos, con 196 casos, León con 151 y Segovia con 160. Además otras cinco provincias presentan un riesgo medio: Ávila con 78 casos, Salamanca con 86, Soria con 97, Valladolid con 116 y Zamora, con 119.

Al respecto, la titular de Sanidad expresó su preocupación por la subida de casos en Segovia, que recordó ha pasado de riesgo medio a riesgo alto, lo que vinculó con la tendencia creciente en comunidades vecinas como Madrid, que recordó fue un “epicentro muy importante” en primavera. Además, en las provincias que más se relacionan con la capital de España también presentan un crecimiento. “Por favor sean cautos”, dijo tras recordar la importancia de la responsabilidad individual.

En cuanto a los municipios, destacó que un número importante declaran pocos casos, pero añadió que la tendencia es creciente en Aranda de Duero, Ávila, Laguna de Duero, Palencia, Salamanca, Segovia, Valladolid y Zamora. Por ello, dada la alta incidencia, la baja trazabilidad y la tendencia creciente, se harán pruebas de antígenos a gran escala en Sepúlveda (Segovia) y este fin de semana en Villalón de Campos (Valladolid). También esta tarde se llevarán a cabo en Almazán (Soria) ante un brote sociofamiliar.

Por ello, la consejera de Sanidad quiso agradecer a los alcaldes la colaboración en estos días y pidió a los cuidadnos que participen en los cribados, especialmente, aquellos que creen que pueden haber tenido contacto con enfermos o personas de fuera. Además, en todos estos municipios Verónica Casado demandó “máximo cuidado y máxima prudencia”.

Casado informó de que hay 365 enfermos COVID en planta y 141 en unidades extendidas de críticos, lo que remarcó supone una ocupación altísima en UCI, debido a que las estancia media es de tres o cuatro semanas, hasta incluso los dos meses. La rotación, dijo, determina los cuellos de botella que se pueden producir en los hospitales.

Por ello, aseguró que se debe conseguir disminuir los ingresos y la necesidad de entrada en la UCI, lo que remarcó solo se logra rebajando los contagios. Además, en estos momentos recordó que la tasa de reproducción del virus es el 0,75, pero señaló que está por encima en Segovia y Valladolid y alertó del riesgo de superar la cifra de uno.

Año muy duro

Tras, 315 días desde la declaración de la pandemia del COVID, cuando está a punto de terminar el 2020, la consejera de Sanidad recordó que en España la situación se ha estabilizado en los últimos tiempos, pero recordó que la semana pasada se superó el umbral de 250 casos. Castilla y León es una de las cuatro autonomías con menor incidencia, frente a Baleares y Extremadura.

Verónica Casado aseguró que este ejercicio ha sido “muy duro” por el impacto de la pandemia del coronavirus, que recordó ha afectado no solo a España, sino también a toda Europa. Ahora pidió mantener las medidas de prevención para evitar los contagios, puesto que recalcó la vacunación, que acaba de comenzar, “tardará en hacer el efecto” esperado.

Además, reconoció la labor de los equipos COVID de vacunación que -dijo- llevan la “luz de la esperanza” a toda la Comunidad, pero también de los profesionales sanitarios y de otros sectores y de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, entre otros. Todo ellos, remarcó, han trabajado de manera “espectacular” por lo que pidió no relajarse ahora porque recordó cuesta “muchísimo” controlar la pandemia, pero la reinfección se produce “en muy pocos días”.

Aemet pronostica heladas de hasta diez grados bajo cero

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) avanzó hoy que los próximos siete días dejarán una «Castilla y León congelada», debido a que las heladas serán generalizadas en la Comunidad, con temperaturas máximas que no superarán los cinco grados. 

En su perfil de Twitter, la Aemet indicó que el episodio será más fuerte entre el 4 y el 6 de enero. En esos días, en zonas altas y de montaña se podrán alcanzar los diez grados bajo cero y en valles y zonas llanas los menos seis. 

Además, se podría producir nevadas en diferentes zonas de Castilla y León, como a partir de mañana, 31 de diciembre, por lo que 2020 se despedirá con nieve en algunas zonas y el nuevo año llegará también acompañado de las precipitaciones blancas.

Castilla y León pierde más de 4.000 habitantes durante 2019

La Comunidad de Castilla y León perdió 4.630 habitantes durante 2019, y llegó al 1 de enero de 2020, con 2.394.918, lo que supone un descenso porcentual del 0,2 por ciento, cuando el conjunto nacional alcanzó los 47.450.795, y ganó un 0,9 por ciento, es decir, 424.587 personas más, según la revisión del Padrón, publicada hoy por el Instituto Nacional de Estadística.

Los datos recogidos por Ical, revelan que Castilla y León contaba a fecha 1 de enero de 2020, con 1.178.846 hombres y 1.216.072 mujeres, lo que supone 2.555 varones menos que un año antes, y 2.075 féminas por debajo de la cifra de comienzos de 2019.

El estudio de los datos del padrón revela que Castilla y León se desangra por el oeste de la Comunidad. Las cifras oficiales de población indican que León perdió 3.562 habitantes, un 0,8 por ciento de su población, hasta los 456.439 ciudadanos, y Zamora, 1.951, el 1,1 por ciento, hasta los 170.588. Asimismo, Salamanca llegó a comienzos de 2020 con 329.245 personas, un 0,3 por ciento menos que un año atrás, y 874 por debajo del dato de 2019. Palencia también sufrió la despoblación, vio como desaparecían 659 habitantes, el 0,4 por ciento del total, para situar su censo oficial en 160.321.

El resto de provincias vio crecer su población. En Soria se elevaron un 0,3 por ciento, 248 más, hasta los 88.884; y en Burgos, Segovia y Valladolid, aumentaron dos décimas, y sumaron 692, 349 y 1.103 habitantes, hasta un total de 357.650, 153.478 y 520.649, en cada caso. Ávila también sumó 24 habitantes, hasta un total 157.664.

Las capitales de provincia constatan esta situación ya que sólo perdieron habitantes León, Palencia y Zamora. La capital zamorana vio como bajaban sus habitantes un 0,7 por ciento, hasta 60.988; la palentina, un 0,3 por ciento, hasta 78.144, y la leonesa, un 0,2 por ciento, hasta 124.028.

Las demás capitales crecieron en población. Ávila (58.369) y Soria (39.821), un 1,1 por ciento; Salamanca (144.825), un 0,4 por ciento; y Burgos (176.418) y Valladolid (299.265), un 0,3 por ciento.

Los autónomos cobran las ayudas frente a la COVID

La Seguridad Social paga a 21.485 autónomos de Castilla y León un total de 10,8 millones de euros, por alguna de las prestaciones puestas en marcha para paliar la situación de este colectivo como consecuencia de la pandemia de la COVID-19. El Ministerio de Inclusión, Segturiad Social y Migraciones informó de que desde marzo, los autónomos de Castilla y León, han percibido 245,3 millones en concepto de prestación extraordinaria por la COVID.

La nómina de diciembre incluye 622.200 euros para 1.333 autónomos de Ávila; 1,31 millones para 2.793 de Burgos; y 2,21 millones para 4.442 de León. Asimismo, 1.325 autónomos palentinos cobran hoy 606.510 euros en ayudas; 3.363 salmantinos perciben 1,95 millones; y 1.516 segovianos, 750.859 euros. Además, 665 sorianos reciben 276.758 euros; 4.376 vallisoletanos, 2,38 millones, y 1.672 zamoranos, 755.111 euros.

La nómina acumulada desde marzo frente a la COVID, suma 15,19 millones en Ávila; 34,2 en Burgos; 48,4 en León; 14,7 en Palencia; 37,2 en Salamanca; 17,2 en Segovia; 8,6 en Soria; 51,4 en Valladolid; y 17,9 en Zamora.

En esta última nómina de 2020 se incluyen la prestación para aquellos autónomos que se han visto obligados a suspender su actividad de forma temporal por resolución administrativa relacionada con el control de la pandemia, la prestación compatible con la actividad, la prestación extraordinaria por bajos ingresos (sin periodo de carencia) y las ayudas para trabajadores por cuenta propia de temporada.

1 millón de euros para la lucha contra incendios forestales con cuadrillas helitransportadas desde la base de Las Casillas, en Segovia

El Consejo de Gobierno ha acordado esta mañana la aprobación de un gasto de 1.045.074 euros para contratar, en la provincia de Segovia, el servicio de lucha integral contra incendios forestales a través de cuadrillas helitransportadas asociadas a medios aéreos que constituyen un elemento fundamental en el Operativo de Incendios Forestales por su rápida y especializada actuación en la extinción de los mismos y por la importancia del trabajo preventivo que realizan fuera de las épocas de mayor riesgo.

El objeto del contrato es la prestación de un servicio integral contra incendios forestales con cuadrillas helitransportadas (ELIF A y B) desde la base de Las Casillas, Segovia, ubicada en el monte ‘Los Comunes’ de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, cuya principal tarea será la extinción de incendios forestales en un primer ataque dentro de su zona preasignada de despacho automático y participar como brigada de refuerzo en los ataques ampliados dentro de los Planes de Operaciones realizados en los Centros de Mando de la provincia de Segovia o del resto de la Comunidad si fuera necesario. Además, realizarán actuaciones encaminadas a prevenir la producción y el aumento de incendios forestales.

En concreto, las cuadrillas, formadas por un técnico o capataz responsable y cuatro peones especialistas, llevarán a cabo, entre otras tareas, la participación en la extinción de incendios forestales; trabajos de entrenamiento; trabajos de mantenimiento, pequeños arreglos, orden y limpieza de la base; quemas controladas; trabajos selvícolas; mantenimiento de las infraestructuras de incendios; apertura de sendas, sanidad forestal, señalamientos…, así como vigilancia disuasoria durante la parte nocturna de la prestación del servicio durante la época de mayor peligro de incendios forestales cuando se refuerzan los turnos.

El plazo de ejecución del contrato es de 37 meses hasta junio de 2024, lo que da una continuidad al servicio, siendo diferente la prestación y tareas de este personal especializado según la época de peligro y condiciones concretas de riesgo en cada momento.

Subida de precio en la autopista AP-6 Villalba-Adanero (Segovia)

Cortada la carretera AP-61

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma), a propuesta de la Delegación del Gobierno en las Sociedades Concesionarias de Autopistas Nacionales de Peaje, ha resuelto la actualización de las tarifas de las autopistas dependientes de la Administración General del Estado, con efectos de 1 de enero de 2021. Así, la AP-6 Villalba-Adanero (Segovia) verá incrementar su precio en un 0,74 por ciento mientras que la autopista del Huerna, que une León y Campomanes (Asturias) se materializará en un descenso del 0,08 por ciento.

Según informó el Gobierno a través de un comunicado, por Orden Ministerial, a partir del 1 de enero próximo, a las actuales tarifas de las autopistas dependientes del Estado se les aplicará una rebaja del 0,11 por ciento, con carácter general, si bien, por la evolución de los tráficos respecto a los previstos, la reducción será del 0,08 por ciento en la autopista AP-66 Campomanes-León, AP-68 Bilbao-Zaragoza; AP-2 Zaragoza-Mediterráneo y AP-7 La Jonquera-Tarragona. 

Según recoge en su página web la concesionaria de la autopista que une León y Asturias, el precio del trayecto total entre ambos puntos asciende a 13,5 euros para los vehículos ligeros, es decir, turismos con y sin remolque, furgonetas, motocicletas y microbuses, con lo que este descenso se traducirá en un céntimo menos. 

Excepcionalmente, tres autopistas serán objeto de una subida de tarifas, dado que a las reducciones aplicadas, de acuerdo con el artículo 77 de la Ley 14/2000, de 20 de diciembre, hay que adicionar subidas escalonadas previstas anteriormente para financiar costes relacionados con excesos de valoración de expropiaciones, ejecución de obras o financiación de bonificaciones de peaje, así como para compensar la no aplicación de incrementos de tarifas inicialmente previstas por razones de interés público. 

En concreto se trata de la AP-7 entre Alicante y Cartagena; la AP-9 y la AP-6 Villalba-Adanero (Segovia), cuyo precio crecerá un 0,74 por ciento, lo que, en el mismo caso de vehículos ligeros para la totalidad del trayecto, que actualmente es de 12,9 euros, se verá incrementado en nueve céntimos.

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