Desde el Sindicato Médico de Segovia, apuntan que la permanente política de recortes en materia sanitaria está pasando factura, ya que bajo su punto de vista es imposible mantener las mismas, o incluso mayores prestaciones al tiempo que se reducen las inversiones en sanidad. Las listas de espera, tanto quirúrgicas, en los Centros de Salud, o en las consultas hospitalarias por ejemplo, son la consecuencia más visible pero no la única ni la más preocupante según nos señalan.

Los profesionales manifiestan su preocupacion ante el deterioro en la calidad de la asistencia sanitaria que reciben los segovianos. Desde el Sindicato Médico de Segovia se reclama desde hace meses un cambio en estas políticas. Principalmente un incremento en las partidas destinadas a la Sanidad, sobre todo en recursos humanos, renovación de material tecnológico obsoleto y solución de los problemas informáticos. Pero también una mejora en el trato que el SACYL dispensa a sus trabajadores. Sobre estos trabajadores es donde ha ido recayendo el peso de estas medidas y no solo en la merma de sus condiciones laborales, sino también en un sobreesfuerzo continuado y necesario para intentar mantener unos niveles dignos de calidad asistencial, nos aclaran.

Según el Sindicato se sigue ejecutando la jubilación automática y forzosa de profesionales en su plenitud profesional sin opción de prolongación. Por otra parte, los profesionales indican que cada vez se sienten más desmotivados debido a retribuciones “recortadas” y sin visos de mejora, deterioro de las condiciones laborales, ausencia de sustituciones en Atención Primaria con las inevitables acumulaciones, elevadas tasas de interinidad y de inestabilidad laboral con ofertas de empleo escasas y no determinadas por las necesidades reales, bloqueo de los traslados, etc. Subrayan que aún siguen esperando que se cumpla la Ley de Medidas Financieras de 2012 que prolongó la jornada laboral de 35 a 37½ horas, pero que también estipulaba textualmente que esta prolongación tenía carácter temporal hasta que se cumplieran ciertos objetivos económicos, y muchos meses despues de haberse cumplido estos objetivos, siguen sin recuperar su jornada laboral.

Los directivos de la provincia han escuchado estas reivindicaciones, pero los profesionales denuncian que de poco les sirve ya que la decisión última le corresponde a Valladolid. Por lo que indican que tienen miedo de que Segovia pueda acabar convirtiendose en una provincia de segunda, con profesionales excelentes pero desmotivados e infravalorados y, lo que es mucho peor, con ciudadanos que reciben asistencia sanitaria de segunda.