Tenemos una cita con la artista Carmen Gómez Redondo. La posibilidad de envolvernos en un paseo, un itinerario íntimo, cercano, tan cerca de la obra que parece que se toca aunque sólo con la mirada. Una exposición dónde los sentidos vuelan y se combinan y que podremos visitar hasta el 29 de diciembre en la Sala de Exposiciones de la Casa Joven bajo el nombre de «Lo que no soy me define».

La obra de Carmen Gómez, que estará expuesta de martes a viernes de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 21:00 horas, juega a ser un remanso visual al margen de la marabunta de imágenes que impactan contra nosotros diariamente, un momento de deleite donde el tiempo se para, un modo de ocio aristotélico, pequeños lugares oasis donde descansar la mirada.

Con estos trabajos la artista se plantea, y plantea al observador, una reflexión en torno a los límites, las fronteras y los caminos, dónde termina cada dimensión, dónde acaba el cuadro y empieza la escultura. La obra de Carmen Gómez Redondo pretende ser todo y nada respecto a la demarcación de ámbitos artísticos. Lo escultórico queda manifiesto en los materiales empleados, en los roces con la tridimensionalidad; en esas líneas de alambre, tan características, que pretenden generar corporeidad.

Las mismas líneas que al proyectarse sobre el lienzo crudo proyectan un trazo, un dibujo de la luz, un gesto, premeditado en el proceso y fortuito en su puesta en escena, una línea con la ambición de ser cuerpo y espectro. Líneas que además, aportan color, al igual que el resto de materiales empleados, y tan solo ciertos toques de pigmento delimitando campos, y en su ausencia se significa. La falta de color referencia a lo que H. Eco denominaría el Topos de la indecibilidad, todos los colores que hay y que habrá, todos los matices, luces y cualidades cromáticas que se agolpan en la mente de la artista y que por su carácter sublime, se incapacitan para ser representados, tan solo queda el color de la materia, tan sólo que la materia y la ausencia hablen de todo lo que no se puede llegar a decir.