Tres corredores fueron atendidos hoy en Cúellar por diversos traumatismos durante el último encierro celebrado con motivo de las fiestas patronales de la localidad segoviana. Uno de los novillos participantes, que quedó rezagado en la zona conocida como ‘El Embudo’, protagonizó varias cogidas al romper uno de los palos que sirven para encauzar la manada, aunque no hubo que lamentar heridos por asta de toro.

“Un año de encierros para olvidar”, señalaron hoy desde la Asociación Encierros de Cuéllar tras finalizar un recorrido que se fue complicando durante el trayecto del mismo y que fue protagonizado por un ganado “nuevamente indigno para nuestros encierros, con animales muy desiguales y escurridos”.

Los toros de la ganadería de Hermanos Revesado Pernas de Vitigudino (Salamanca), protagonizaron una salida rápida “y bonita” con un ganado bravo controlado y que se encontró integrado en la manada de cabestros. Durante la conducción por el campo un novillo se adelantó a los demás cruzando la carretera de Cantalejo en solitario por lo que los directores de campo y colaboradores apartaron a tres mansos para intentar controlarlo.

Durante el paso del encierro por ‘El Embudo’ varios novillos plantearon problemas y uno de ellos se disgregó abandonando el recorrido. Del resto de novillos, cuatro de ellos adelantaron a al quinto que quedó rezagado y que fue el protagonista de varias cogidas.

El tramo urbano finalizó con un primer encierro con los cuatro novillos que entraron al recorrido y prácticamente la totalidad de la parada de bueyes. “Se han podido observar buenas carreras, sobre todo a partir de los Paseos de San Francisco ya que los bravos se han distanciado de los mansos”, añadieron desde la Asociación Encierros de Cuéllar. El quinto novillo alargó la terminación del encierro aquerenciándose en la zona de la Plaza de Los Coches teniendo que retornar a dos cabestros para reconducirlo.