El sindicado UGT prepara un nuevo calendario de movilizaciones para pedir al Gobierno de Rodríguez Zapatero un cambio en la reforma laboral y en defensa del sistema público de pensiones. Así lo anunció hoy en Segovia el secretario general de UGT en Castilla y León, Agustín Prieto, quien participó con el secretario provincial, Salazar Calvo, en una asamblea de delegados que tendrá continuidad en el resto de provincias de la Comunidad.

Las asambleas tratan de preparar movilizaciones en el mes de diciembre “con el fin de hacer reversible la reforma laboral y defender el sistema público de pensiones, cuyas reformas de futuro se debaten en el marco de la Comisión del Pacto de Toledo y en el Diálogo Social”.

En rueda de prensa, Prieto señaló que en los tres meses transcurridos desde la huelga general del 29 de septiembre se ha confirmado la escasa idoneidad de la reforma laboral aplicada por el Gobierno. Según dijo, las reformas se están haciendo “a costa de los trabajadores” y muchos empresarios están aprovechando para despedir a trabajadores y que les resulten más baratos.

De este modo todas las provincias de la Comunidad celebrarán concentraciones el día 15 de diciembre ante las sedes patronales, y el sábado 18 está convocada una manifestación en Valladolid. En cuanto a una posible huelga general, Agustín Prieto dijo que no está planteada y que debe ser muy meditada esa convocatoria. En todo caso dijo que si el Gobierno no cambia las protestas y movilizaciones proseguirán en el mes de enero.

El líder ugetista regional insistió en la necesidad de cambiar el rumbo de la política gubernamental hacia un cambio en el modelo productivo, con una reforma fiscal y no a costa de los empleados. En esta línea propuso que se aplique una mayor carga fiscal a las rentas más altas, o a través de la subida del IVA a los productos de lujo, e incrementar la protección del desempleo que ya se están agotando hasta el punto de que en muchos hogares no está entrando ningún tipo de ingreso. De este modo alertó de que la crisis económica podría convertirse en una crisis social.