Segovia se mantiene como la provincia más cara de Castilla y León para alquilar una vivienda
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Alquilar una vivienda en Segovia continúa siendo más caro que en cualquier otro punto de Castilla y León. Aunque el incremento de los precios durante el último año ha sido de los más moderados de la Comunidad, la provincia mantiene el alquiler más elevado de la región, con un precio medio de 12,3 euros por metro cuadrado, según el último informe publicado por idealista.
El estudio, correspondiente al cierre del segundo trimestre de 2026, sitúa el incremento interanual del alquiler en la provincia en un 4,5%, por debajo de la media autonómica, que alcanza el 7,4%. También queda lejos de las mayores subidas registradas en Valladolid (10,4%), León (10,2%) o Palencia (8,6%).
A pesar de este crecimiento más contenido, Segovia continúa liderando el ranking de precios en Castilla y León. El coste medio del alquiler se sitúa en 12,3 euros por metro cuadrado, muy por encima de la media regional, fijada en 9,7 euros. En el extremo opuesto se encuentra Zamora, la provincia más económica para alquilar, con un precio de 7,7 euros por metro cuadrado.
Segovia se mantiene como la capital de Castilla y León con los precios más elevados
La tendencia se repite en la capital segoviana. Con un precio medio de 13,7 euros por metro cuadrado, Segovia sigue siendo la ciudad más cara de Castilla y León para vivir de alquiler, por delante de Salamanca (10,4 euros) y Burgos (10,2 euros). En este caso, el incremento interanual ha sido del 3,9%, también entre los más moderados de la Comunidad, donde Valladolid encabeza las subidas con un 11,5%.
El informe señala que todas las provincias y capitales de Castilla y León presentan precios superiores a los de hace un año, reflejando una tendencia generalizada al alza en el mercado del alquiler. En el conjunto de la Comunidad, el precio medio ha alcanzado los 9,7 euros por metro cuadrado, un 7,4% más que hace un año, estableciendo un nuevo máximo histórico.
El portavoz de idealista, Francisco Iñareta, atribuye esta evolución precisamente a la falta de viviendas disponibles en el mercado. Según explica, la elevada competencia entre los demandantes dificulta el acceso al alquiler y mantiene la presión sobre los precios, aunque en los mercados no intervenidos las subidas comienzan a mostrar una cierta moderación trimestre tras trimestre.

