Pedraza protagoniza estos días la parrilla publicitaria nacional como escenario de uno de los anuncios más emblemáticos de cada año, el de la Lotería de Navidad. A nadie sorprende ya la capacidad de atracción de esta pequeña villa medieval como incomparable plató de cine y televisión desde que Jacques Catelain rodara ‘La barraca de los monstruos’, estrenada en 1924. Y aunque la crisis no respeta ni a esta histórica localidad del piedemonte segoviano, quizá del luminoso árbol que plantó Berger en la plaza porticada para su ‘spot’ broten nuevas oportunidades de sobreponerse por la vía del turismo.

Las productoras ajustan cada vez más sus presupuestos y, apoyadas en las ventajas de la era digital y los rodajes en estudio, ya no pasan tanto tiempo como antes en exteriores: “Ahora no están un mes aquí, con unos días les vale”, indica a Ical el alcalde de Pedraza, Pedro Martín. “Les cuesta un poco más decidirse y cuando tienen que rodar fuera, a veces pagan dos reales y medio a cualquier finca y listo”.

Ese descenso en las jornadas de grabación ha pasado factura a la economía de este pequeño municipio de apenas 460 habitantes, ya de por sí tocado por la caída generalizada del turismo en los últimos años. Recientemente cerraba sus puertas uno de sus restaurantes más antiguos, La Hostería, y también algunos establecimientos clásicos de alimentación o regalos.

Pero la villa resiste y exprime su mediática versatilidad. En ella cabe de todo, desde series de época como ‘Isabel’, ‘Águila Roja’, ‘Toledo’, ‘Tierra de Lobos’ y ‘Cuéntame cómo pasó’, hasta anuncios del sorteo navideño, empresas de electrónica, lácteos y fabada asturiana: “Y también seguimos recibiendo a miles de turistas, aunque ahora lógicamente estemos en época de crisis y aquí también se note”, reconoce Martín. “Pero yo creo que nos recuperaremos, el país y también nosotros”.

Seguro que a ello contribuye el director bilbaíno Pablo Berger, que regresaba a Pedraza el mes pasado (tras el rodaje de ‘Blancanieves’ en 2011) y ha vuelto a realzar la belleza de la localidad segoviana al inspirarse en sus tradicionales Conciertos de las Velas para ambientar el ‘spot’ navideño.

Sólo la oficina de turismo atiende a un millar de viajeros al mes. Los madrileños son mayoría y tras ellos se sitúan los castellanos y leoneses, castellano-manchegos, vascos y andaluces, según precisa su responsable, Adela de Diego, quien recuerda que “el número real de visitas a la localidad es mucho mayor” porque, evidentemente, son más los que recorren sus calles sin pasar por allí.

 

Un día de rodaje, 1.800 euros

La industria audiovisual sigue siendo una importante fuente de ingresos directos e indirectos para el municipio, cuyo Ayuntamiento cobra una tasa de 1.800 euros por cada día de rodaje y cerrará 2013 con unos 20.000 recaudados por este concepto. El resultado del año pasado no fue precisamente el mejor, 18.000 euros, y en 2011 se superaron los 32.000, más del triple de lo que ingresó por la construcción en ese ejercicio y un 65 por ciento por encima de la recaudación del Impuesto de Vehículos.

“Esto para nosotros no tiene más que ventajas. Estamos encantados y preparados y, además, lo deseamos, lo queremos y lo vivimos”, destaca el primer edil pedrazano, que lleva 18 años en el cargo y nunca ha subido ni bajado la tasa por los rodajes. “Lo más importante es lo que reportan a la economía del pueblo, que es mucho más que esos 1.800 euros por jornada”.

Los ingresos llegan así por muchos frentes más allá del tributo municipal: lo que se gasta el equipo de rodaje durante su estancia, los visitantes que vienen esos días y lo que ingresan los propios vecinos que participan como extras en estas producciones. Jaime de Armiñán implicó a casi todo el pueblo en su película ‘El amor del capitán Brando’ (1974); ‘Blancanieves’ utilizó más de 200 figurantes en 2011, y una multinacional de lácteos que ya ha grabado allí dos ‘spots’ en los últimos años empleó a medio centenar, por citar tres ejemplos. Pero el beneficio más importante llega a medio y largo plazo con los turistas que siguen los pasos de los protagonistas de series y películas.

«La tasa se ha mantenido porque sigue habiendo muchas peticiones para rodar, pero no como cuando ‘Así en el cielo como en la tierra’”. Aquella obra de José Luis Cuerda, estrenada en 1995, hizo regresar a ilustres rebeldes de la escena española con escuela propia y una estirpe que murió con ellos como Paco Rabal y Fernando Fernán Gómez. Ambos ya habían compartido Pedraza con las míticas series de ‘El pícaro’ (1974) y ‘Los desastres de la guerra’ (1983), en tiempos de Ana Belén y Juan Diego con ‘El Buscón’ (1979) de Luciano Berriatúa, y poco antes de que Concha Velasco protagonizara ‘Teresa de Jesús’ (1984).

 

Largo idilio con el cine y la televisión

Florián Rey y Sáenz Heredia localizaron sus largometrajes (‘La aldea maldita’ y ‘El escándalo’, 1929 y 1943) en este encantador entramado amurallado antes de que fuera declarado Conjunto Histórico Artístico (1951) e inspirase a grandes referentes del cine nacional como Luis Lucía (‘Jeromín’, 1953), Pilar Miró (‘La petición’, 1974) y el ya citado José Luis Cuerda, e incluso internacional.

Un genio de la talla de Orson Welles, enamorado confeso de España, eligió Pedraza para rodar ‘Mr. Arkadin’ (1955) y repitió con ‘Campanadas a medianoche’ (1965) y ‘Una historia inmortal’ (1968); y tras él, Yves Montand y Louis de Funes con ‘Delirios de grandeza’ (1971). Aunque en los últimos años ha sido el mundo de la publicidad el que más ha contribuido a proyectar la villa fuera de España con anuncios como el de una compañía norteamericana de electrónica que en 2008 recreaba un peculiar encierro con ardillas en lugar de toros.

Y el anuncio de la Lotería de Navidad ha propiciado que las encantadoras callejuelas por las que un día pasearon Jeanne Moreau, Christopher Lee y Richard Chamberlain, entre otros, recibieran en octubre la visita de Raphael, Montserrat Caballé, Niña Pastori, Marta Sánchez y David Bustamante. Las comparaciones se complican cuando en el transcurso de una frase se pasa de imaginar a la glamourosa Bo Derek durante el rodaje de ‘Bolero’ (1984) al obrero cantante de San Vicente de la Barquera viendo un partido de la ‘Champions’ en un bar del pueblo tras grabar el anuncio del ‘Gordo’, pero Pedraza se adapta con razonable orgullo e insultante normalidad.

“Los vecinos de aquí y los que vienen de fuera para ver todo esto quieren hacerse fotos con ellos, se meten en un sitio, en otro, se toman cuatro chatos y demás. Más aún con gente como el Bustamante, que es un chaval joven, agradable y simpático”, describe el alcalde.

Tras el rodaje del sorteo, esta semana tomaba el relevo la productora de un anuncio de una conocida marca de fabada asturiana que estuvo captando extras los pasados miércoles y jueves y volverá los próximos 28 y 29 de noviembre para la grabación definitiva. La siguiente cita más allá de esa fecha está por escribirse, pero el guión de Pedraza no tiene fin.