El proceso de conformación de un grupo financiero regional fuerte en Banca Cívica afronta una semana decisiva en medio de un clima de optimismo por parte de los impulsores de la iniciativa -Junta y PSCyL- que consideran que ahora sí la cuestión está encauzada y lista para que a finales de mes tanto Caja de Ávila como Caja Segovia den el visto bueno a su integración definitiva. El próximo martes a las doce del mediodía, se celebran los consejos de administración de ambas entidades en las que, si se cumplen las previsiones, se aprobará el inicio formal del proceso de integración, mediante la autorización a los presidentes y a los directores generales de iniciar un proceso de negociación con el resto de cajas que conforman el grupo –Caja Navarra, Caja Canarias y Caja de Burgos- que deberá ser rápido para cumplir con el calendario impuesto por el Banco de España: a finales de marzo, el proceso debe estar concluido. Tanto la Junta como el PSCyL confían en que, pese a los recelos iniciales y que aún existen en algunos sectores de Ávila y Segovia a la operación, los consejos respalden el proceso. “Ningún presidente convoca un consejo para perderlo”, aseguran fuentes políticas, que dan por descontado que la ‘hoja de ruta’ marcada el pasado 19 de febrero seguirá su curso. Paralelamente, y por la tarde, el presidente de Caja de Burgos, José María Arribas, llevará a su Consejo de Administración el mismo contrato de integración que el pasado 18 de febrero no quiso poner sobre la mesa ante el riesgo más que evidente de que fuera rechazado. Entonces, unas horas antes de la reunión, decidió suspenderla ante la oposición manifiesta de los seis consejeros del PP y el de UGT. Ahora, pese a ser el mismo texto, se espera un amplio respaldo del consejo, aunque se da por seguro que el representante de UGT votará en contra.

 

También hacia la mitad de la semana se esperan movimientos en la otra pata de la ordenación financiera de la Comunidad, la que supondrá la fusión de Caja España y Caja Duero, que debe retomar la actividad si quieren cumplir con los plazos dados por el Banco de España de tener aprobada la fusión antes del 15 de marzo. Los sindicatos esperan que en pocos días vuelva a convocarse la mesa de negociación del Pacto Laboral. Fuentes sindicales han explicado a la agencia Ical que en este tiempo se han mantenido contactos entre las entidades y los representantes de los trabajadores para buscar un acuerdo y que la comisión negociadora no se convocará formalmente hasta que las posiciones estén lo suficientemente cercanas como para que se vislumbre ya una solución final. En cuanto el Pacto Laboral esté sellado, ambos presidentes convocarían a los consejos de administración para someter la fusión a su aprobación definitiva, a la espera de la ratificación por parte de las asambleas.

 

Las cuestiones laborales en Banca Cívica tienen también cita esta semana. El miércoles los sindicatos de este grupo se reunirán para abordar una postura común ante la empresa en una nueva reunión que está previsto se celebre el jueves. Desde CCOO se plantea que los órganos de administración del grupo contractual se organicen de forma similar a si fueran una caja de ahorro, con cabida de los distintos grupos de interés y que haya un acuerdo para que si se produce una modificación de la ley de cajas para que los SIPs se constituyan como una caja, se migre hacia esa fórmula.