La Escuela Segoviana de Socorrismo ha presentado el programa de Cursos de Socorrismo para el primer trimestre, convocatoria que abarca Segovia con comienzo el 19 de Febrero; Cantalejo el 26 de Febrero y Cuéllar el 3 de Marzo, y que continuará en el segundo trimestre en El Espinar y San Ildefonso. Además, cumple en 2010 el quince aniversario de su constitución como entidad que trabaja por la promoción del Socorrismo en Segovia, con un sólido prestigio que se ha ido ganando desde 1996 como resultado de un trabajo callado e intenso, lo que dará lugar a varios actos que ya están programando para los próximos meses.

Más de quinientos socorristas formados, seis Congresos nacionales de Socorrismo o más de una veintena de trabajos de investigación sobre técnicas y especialmente sobre docencia y formación de Socorristas, campo en el que son una referencia en el ámbito nacional, son la carta de presentación del Equipo Técnico de la ESS, constituido en la actualidad por 8 personas: una psicóloga; una abogada; dos DUE; tres profesores de salvamento acuático y un monitor de natación. En las próximas semanas la ESS firmará un convenio con AETSAS, la Asociación Española de Técnicos en Salvamento Acuático y Socorrismo, lo que añadirá a los titulados segovianos el respaldo de esta entidad de ámbito nacional, con la que la ESS colabora desde hace más de una década.

“Enseñamos que ser Socorrista es más que adquirir habilidades de salvamento o primeros auxilios y trabajamos para que nuestros alumnos, además de las habilidades técnicas como una base imprescindible, tomen conciencia que ser Socorrista es también una actitud personal, que de algún modo siempre serás Socorrista”, afirma Blanca Barrio, psicóloga especializada en intervención en socorrismo y actual presidenta de la ESS. “Utilizamos técnicas que ayudan al Socorrista a enfrentarse con éxito a la realización de un rescate o a intervenir en una situación de emergencia y que, además, consiguen vencer el miedo que siempre tienen los alumnos a las pruebas físicas de un curso. El resultado es espectacular”.

 

Curso práctico

En la parte práctica del curso el objetivo es que el alumno adquiera y consolide las técnicas de rescate acuático. Las pruebas físicas no son duras, sólo hace falta un buen nivel de natación y un entrenamiento mínimo. “Estructuramos el aprendizaje de manera que cualquier persona con un buen nivel de natación es capaz de lograrlo”, puntualizan Miguel González y Álvaro de Pablos, profesores de Salvamento Acuático. Por su parte, Luis Llorente, entrenador de Natación, afirma que “para superar esta parte es más importante entrenar antes y durante del curso”, porque las campañas de natación infantil han propiciado que hoy ya todos los jóvenes tengan las habilidades necesarias para después dominar las técnicas de Socorrismo, para lo que facilitan sesiones de entrenamiento en la página web www.sossegovia.com.

Aunque las prácticas acuáticas quizá sea la parte que más llama la atención, el curso tiene un total 120 horas con contenidos teóricos y prácticos de legislación, psicología, gestión de instalaciones, prevención de ahogamientos, primeros auxilios y soporte vital básico o RCP, donde desde hace algunos años la ESS ha incorporado la utilización de los cada vez más comunes Desfibriladores Automáticos o DESA. Según Isabel Plaza y Ángela Gómez, las DUE que imparten esta materia, dentro de poco tiempo el DESA estará presente en muchos lugares, pero debe utilizarse dentro de un protocolo de RCP que los Socorristas aprenden en los cursos: “está demostrado que un Socorrista realizando inmediatamente un protocolo de RCP en las víctimas de ahogamiento o en un paro cardíaco es fundamental para incrementar sus posibilidades de supervivencia.

A pesar de que la crisis últimamente ha impulsado a los cursos a personas más mayores, los jóvenes siguen siendo los principales interesados en ser Socorristas. Según Luis Miguel Pascual, director Técnico-Docente de la ESS, “para un 80% de nuestros alumnos el Socorrismo es el primer empleo y la vía de contacto con el mundo laboral. Los jóvenes lo prefieren durante el periodo lectivo, en fin de semana, de un modo compatible con los estudios para poder después trabajar en verano, por eso para la programación de los cursos, tratamos de adaptarnos a las fechas de las evaluaciones”. Además, una encuesta realizada a antiguos Socorristas aporta algo que Pascual destaca como un valor añadido: “la mayoría de los encuestados afirmaron que haber trabajado como Socorrista había sido un aspecto valorado muy positivamente en las entrevistas de empleo”.

Las normativas que regulan los títulos de Socorrista en España y en particular en Castilla y León siguen teniendo muchas lagunas y la calidad de la oferta formativa de otras entidades adolece de graves deficiencias, como la baja calidad de los cursos, o el profesorado no cualificado, lo que hace que a veces los interesados no tengan un criterio claro sobre qué curso elegir o garantías de que su formación sea la adecuada a la gran responsabilidad que se adquiere al trabajar como Socorrista. Por el contrario, en la ESS llevan 15 años haciendo de la capacitación de sus profesores y de la calidad de la enseñanza sus señas de identidad y opinan que se esto solucionaría con una regulación estricta tanto en los requisitos a las entidades y profesores, como en que la administración establezca controles de la calidad de los cursos que se imparten.

María Iglesias, abogada y profesora de legislación de la ESS disipa cualquier duda acerca de la validez de los títulos de Socorrismo de la ESS: “cumplen más que sobradamente todos los requisitos legales para trabajar en cualquier lugar de España y como una garantía adicional, tramitamos gratuitamente a nuestros alumnos la homologación como profesionales sanitarios en la Comunidad de Madrid, que es el único reconocimiento oficial de la Administración que existe actualmente en España; podemos decir bien alto que todos nuestros Socorristas formados desde 1996 la cumplen y pueden trabajar en cualquier lugar de España sin problema alguno”. El pasado verano, la bolsa de trabajo de la ESS proporcionó trabajo a casi un centenar de socorristas, de los que aproximadamente una docena lo fueron en playas y parques acuáticos de todo el país.