Un total de diez familias comenzarán en breve una nueva vida con nueva casa incluida. El consejero de Fomento, Antonio Silván, ha entregado las llaves de una promoción de viviendas que disponen de una superficie de 90 metros cuadrados y el 90% de los adjudicatarios son jóvenes con ingresos de hasta 3,19 el salario mínimo interprofesional.

Éstos, que se suman a más 9.500 familias segovianas beneficiadas con el programa, tienen derecho a un precio inferior al del mercado libre y a un pago aplazado del precio de la vivienda, 108.000 euros de media, y un préstamo cualificado del 80%.

Acompañado de la alcaldesa de Abades, Magdalena Rodríguez, el delegado territorial de la Junta en Segovia, Javier López-Escobar y el procurador de las Cortes, Juan José Vitorio, el consejero de Fomento entregó las llaves de la promoción de viviendas unifamiliares adosadas, de tres dormitorios, garaje y trastero, que supusieron una inversión de 1,6 millones de euros.

La alcaldesa de la localidad ha destacado el aumento de la calidad de vida que supone para los habitantes estas políticas, que permiten que los jóvenes “con arraigo puedan quedarse en su pueblo”.

Además, Antonio Silván, destacó como “pilares fundamentales” del nuevo Plan de Vivienda de la Junta, el fomento del alquiler y la rehabilitación de viviendas urbanas. Dejando atrás la política de construcción y promoción de vivienda en el mundo rural, debido a la situación económica, Silván incidió en la necesidad de impulsar estos factores en coordinación con el Ministerio de Fomento, cuyas claves podrán conocer el próximo miércoles durante la Conferencia Sectorial de Fomento en la que se presentará la futura Ley de Regeneración Urbana del Gobierno.

Durante la entrega de llaves de viviendas protegidas financiadas por la Junta a diez jóvenes familias de Abades (Segovia), el consejero de Fomento y Medio Ambiente destacó la importancia de esta política social “con nombres y apellidos” para el asentamiento de jóvenes en el medio rural.

La nueva normativa promoverá la coordinación entre las ciudades y sus alfoces, la integración del medio urbano y el natural circundante, así como el impulso de un modelo de desarrollo sostenible que evite duplicidades, que desarrolle un urbanismo de proximidad, y que facilite la eficiencia del transporte público. Para el despliegue de forma coordinada de todas las actuaciones previstas en la nueva normativa se ha dispuesto del Plan de Rehabilitación Integral de Castilla y León, que pretende “ser un cauce para la toma de decisiones sobre rehabilitación donde fijar los ejes de actuación e intervención que permita elaborar un modelo de propuesta de rehabilitación”.