La científica y activista Pilar Mateo criticó hoy la falta de investigación de enfermedades en países subdesarrollados en los que no hay rentabilidad económica mientras “se pierde el tiempo” creando estadísticas sobre personas afectadas. La creadora de la pintura ‘Inesfly 5A IGR’ que combate el dengue, la malaria y el mal de Chagas, lamentó el continuo baile de cifras ofrecidos a través de los organismos que “pierden dinero” cuando “ya saben que muere gente el mundo incluso habiendo solución”.

Durante un encuentro con la periodista Alicia Gómez Montano enmarcado en el III Encuentro con Mujeres que Transforman el Mundo en Segovia, la finalista en 2010 al Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional incidió en la necesidad de combatir las enfermedades conviviendo desde la raíz de su origen en las zonas más pobres del planeta. Poniendo el ejemplo los datos ofrecidos por diferentes organismos que señalan que mueren entre 50.000 y 60.000 personas pobres al año por el mal de Chagas, Mateo quiso dejar claro que no convivir en esas zonas del planeta, como el Chaco boliviano, no ofrece veracidad a las cifras puesto que son muchas las personas que fallecen sin posibilidad de que se les realice una autopsia para determinar la causa de su muerte.

“Los estudios nos llegarán hasta dónde de verdad está el problema hasta que los organismos no se metan a vivir en esos lugares”, aseveró la científica quien pudo convivir con la más extrema pobreza para comprobar la efectividad de su pintura que extermina al vinchuca, parásito que afecta a más de 18 millones de personas en América Latina. Con una patente mundial reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta “multimillonaria en rentabilidad social” como la calificó la periodista Alicia Gómez, abordó la “moneda de doble cara” de las investigaciones científicas. “La bonita”, en la que convergen intereses farmaceúticos, y “la fea” la de la prevención que implica además la parte sucia de campo.

Premiada además con la Medalla de oro en Bioquímica por la Academia Internacional de Ciencias y Humanidades, Mateo aseguró que “todos los países del sur del plantea se mueren por enfermedades que en el resto de países han solucionado hace 50 años”. Por este motivo incidió en la necesidad de la coordinación de proyectos globales para hacer frente a las enfermedades que impliquen la educación y la acción social desde la raíz con acciones como limpieza en los hogares, hasta la organización de movimientos femeninos para hacer frente a las duras enfermedades que atraviesan estos países de pobreza extrema.

A través de la creación del Movimiento de Mujeres Indígenas del Mundo abogó por unir de la mano a la movilización social y la ciencia para que avancen unidas mientras continúa con su proyecto en el continente africano. Es en Ghana en dónde a través de Inesfly África prepara una fábrica de pintura que servirá como punto de partida a la activación de proyectos sociales de la Fundación Ciencia y Conocimiento que preside.