El vestido vaporoso, el traje de marinerito, los guantes calados, la limosnera primorosa, el banquete, los recordatorios, los regalitos para los invitados, decorar la casa, llevar las cortinas del salón a la tintorería, dar un repaso a las paredes para que queden impolutas… Entre unas cosas y otras, celebrar la primera comunión sale por un pico.

Y es que mayo es mes de primeras comuniones y a estas alturas numerosas familias ultiman los detalles y se ajustan el cinturón para la celebración del acontecimiento, pero ya no sólo para los padres y madres de aquellos que van a comulgar por primera vez, sino también para el resto de familiares supone un desembolso.

«Tendré que comprarme algo para la Comunión de mi primo», «Yo no sé ni cómo me voy a peinar», «vamos de compras que tendrás que comprarte al menos una corbata y una camisa»… seguramente muchos de vosotros reconozcáis estas frases, eso si no hablamos de hacer regalos, cada vez más subidos de precios y en muchos casos innecesarios, hasta tal punto que muchas veces las Comuniones puede llegar a convertirse en Mini-bodas.

«Te voy a comprar una cámara digital», «Yo a mi nieto le voy a regalar el reloj y un crucifijo», «yo por ser su madrina le voy a regalar la bici que tanto lleva pidiendo»…

¿Todo el mundo puede gastarse 450 euros en un traje de Comunión?, seguramente muchos lo celebréis con un banquete en un restaurante, el cual podría oscilar entre los 1.500 y los 2.000 euros, teniendo en cuenta que un menú estaría entre los 40 y los 70 euros por persona, según ha podido confirmar Segoviaudaz.es con varios restaurantes de Segovia.

No en vano, comulgar por primera vez a muchas familias le saldrá por más de un salario mensual entre vestido, banquete, reportaje fotográfico y complementos, a los que habría que sumar el posado fotográfico y el banquete y sin embargo pronto veremos cómo en las Comuniones también aparece algo parecido a las listas de boda, ¿o ya habéis estado en alguna que sí existan?.