Totalmente obsesionada con los viajes en tiempo por culpa de Lost y como amante de las pelis románticas que soy, me dispongo a ver Más allá del tiempo, un drama con Eric Bana y Rachel McAdams que descubrí en Internet hace mucho tiempo, pero que hasta ahora no ha llegado a España. Provista de Clinex y palomitas comienza la sesión.

Antes de empezar con la crítica y para que nadie se lleve a engaño, hay que dejar a un lado otras películas de viajes en el tiempo como Regreso al futuro o El tiempo en sus manos, la adaptación de la novela de H.G. Wells, porque no tienen mucho que ver con el film que ha hecho Robert Schwentke.

Algunos datos: The time traveler’s wife (una vez más no entiendo por qué no han mantenido el título original), consiguió buenas cifras en su estreno en Estados Unidos, cerca de 60 millones de dólares. Es la adaptación de la novela homónima de Audrey Niffenegger y su diector, el alemán Robert Schwentke, afincado en Norteamérica, es el responsable de títulos como Plan de vuelo: desaparecida.

El argumento: un hombre (Eric Bana) que puede viajar en el tiempo, conoce a Clare (Rachel Mcadams)en uno de sus numerosos viajes, cuando ésta tiene 6 años. Con el paso del tiempo vuelven a encontrarse y comienzan una relación. Ella, conoce y asume las constantes desapariciones de su (ya) marido, pero aún así tendrán que superar algunos obstáculos.

El caso es que la película consigue mantener la atención hasta el final, pero está muy lejos de hacer volar tu imaginación con sus aventuras entre presente, pasado y futuro. En Más allá del tiempo, el hecho de que Bana aparezca en un año o en otro es de menor importancia. El peso recae en la historia de amor (bien conseguida) y los numerosos intentos de Clare para quedarse embarazada. Yo disfruté con la complicidad entre los protagonistas, con los detalles de una relación especial, con los gestos de ternura de todos los personajes. Que él vaya y venga a través del tiempo, casi se me olvida.

Los amantes de las historias de amor cederán ante este drama con mucha dulzura y romanticismo. Los que esperéis ver algo parecido a Lost, ni lo intentéis.