Punto y final, o mejor dicho. Punto y seguido. Acaba de finalizar la decimoctava edición de la Semana de Cocina Segoviana, un buen escaparate gastronómico de una treintena de restaurantes asociados a la Agrupación Industrial de Hosteleros de Segovia (AIHS) durante lo que más bien han sido quince días de encuentros, talleres, muestras, degustaciones… pero sobre todo, de mostrar los quehaceres diarios del sector de la hostelería en nuestra ciudad y parte de la provincia.

Arroz Cremoso con Verduritas de Primavera, Milhojas del lomo de la olla, bacalao ahumado y crema matancera, Lubina sobre un lecho de cebolletas tiernas, escalonias y salsa de tinto Ribera de Duero, Lomos de Bacalao Fresco con Salsa Agridulce de Ciruelas Rojas, Torrija Caramelizada de Coco con Helado de Fruta de la Pasión, Sorbete de mandarina, café al chocolate con nueces… 29 menús que han sido degustados del 12 al 25 de abril en los restaurantes participantes, con el objetivo de que hosteleros y hoteleros de Segovia mantengan alta la gastronomía que nos caracteriza, tanto para seguir creando e innovando como para seguir manteniendo nuevos platos con los productos tradicionales de nuestra tierra.

De esta forma se consigue a buen seguro promocionar el turismo de Segovia, sin olvidarnos que cultura, gastronomía y turismo van ligados. Así, el Concurso Nacional de Jóvenes Cocineros de Segovia acerca ha acercado a la ciudad del Acueducto a diecisiete jóvenes promesas del sector hostelero llegados desde diferentes puntos de la península.

Asimismo, vemos como cultura y gastronomía van ligados cuando el 23 de abril, la Agrupación de hosteleros celebró una fiesta popular, a la vez que la magia de los libros invadía el Templete de la Plaza Mayor.

Así, esta edición de la Semana de la Cocina, se trasladó a la Villa medieval de Coca, donde se pudieron contemplar las hermosas muestras del arte gótico-mudéjar español en su castillo, así como las bodegas de Avelino Vegas, donde se conoció en profundidad el proceso de elaboración del vino.

En este sentido, los menores también han sido protagonistas de esta última edición. De la mano del maestro pizzero, Lorenzo Herrero, el IES La Albuera acogió lo que bien podría haberse llamado ‘una gran nube de pizzas’, pues malabares, acrobacias, masas al vuelo y distintos estilo de fabricación hicieron que un gran número de alumnos observaran atónitos los secretos de elaboración de una buena pizza; así como también los más pequeños han sido partícipes de un concurso de dibujo, reflejo de nuestra gastronomía.

No podemos olvidarnos de talleres meramente prácticos a la vez de ser concursos y retos para nuestros hosteleros: tirada de cerveza, corte de jamón, cata de vinos o cocina casera han servido para demostrar la alta participación y la exitosa puesta en común de aquellos restaurantes que han querido reflejar que uno de los monumentos turísticos de Segovia y su provincia también puede llamarse gastronomía.

 

 

Momentos emotivos tras los fogones

La Agrupación de Hosteleros no quería dejar pasar la oportunidad de homenajear al cocinero y gastrónomo, Tomás Urrialde, fallecido a principios de este mismo de abril, tras una larga enfermedad y afectado de Alzheimer.

El que fuera fundador de la Asociación de Cocineros segovianos, la más antigua del país, y cofundador en los años setenta de la Asociación nacional de Cocineros de España, había sido nombrado ‘cocinero predilecto de Segovia’ en noviembre de 2007, tras un emotivo homenaje popular y multitudinario que le dispensaron los segovianos tras recibir del Gobierno de España la Medalla al Mérito en el Trabajo. En esta ocasión ha sido la AIHS, bajo la batuta de Cándido López Cuerdo, su presidente, los encargados de valorar esta meritoria trayectoria.

Asimismo, los hermanos Calle, junto con los restaurantes Cabrera y Chafa han sido también protagonistas de un homenaje que la Asociación de Hosteleros ha llevado a cabo en esta edición.

Semana de la Cocina, nos despedimos hasta el próximo año, camino del vigésimo aniversario. Mezclamos cocina tradicional con la vanguardista. Esperaremos hasta 2011 y sobre todo… ‘¡Buen provecho!’.