Un total de 3.800 personas se fotografiaron este sábado junto al Acueducto de Segovia como apoyo a la candidatura de la ciudad a ser Capital Cultural Europea en 2016. La fotografía de gran familia fue uno de los actos centrales de la Noche de Luna Llena que tuvo lugar para incentivar la participación de los ciudadanos en las actividades programadas por la oficina municipal para la promoción de la candidatura de la capital.

Según explicó la concejala de Cultura, Clara Luquero, en total se reunieron 3.800 ciudadanos que se convirtieron en representantes de Segovia 2016, asumiendo el papel de embajadores.

Tras explicar que se encontraba totalmente “satisfecha”, definió la noche de Luna Llena como la gran “fiesta de participación ciudadana”. “Todas las actividades han contado con una gran presencia de público, como fue la foto principal, o la fiesta de despedida de La Hontanilla, con personas de todas las edades”.

Numerosas actividades se desarrollaron durante la primera noche de Luna Llena del verano, que comenzaron a las 20.16 horas y finalizaron a las 2.16 de la madrugada del domingo. Según la concejala, el cierre de la fiesta en la Hontanilla, junto al arroyo Clamores, entre la muralla y el cementerio judío del Pinarillo, supuso la conquista de un nuevo espacio. “La gente nos decía que pusiéramos en valor esa zona y fue un verdadero placer esa celebración”, dijo.

Además de la foto a los pies del Acueducto que hizo el fotógrafo riojano Jesús Rocandio, los segovianos disfrutaron con el pregón leído por el animador Sergio Pazos, al que siguió la muchedumbre en un séquito con lluvia de confeti, entre la Plaza Mayor y el Acueducto, y con música de algunos grupos segovianos.

Durante las más de cuatro horas de programa oficial también se organizaron otras actividades como las protagonizas por los hosteleros de la ciudad, que ofrecieron diversas tapas, cada uno de los 31 establecimientos elaboraron platos propios de cada uno de los países europeos.

Siguieron varios conciertos, un mercadillo de música y discos en la Plaza Mayor, exposiciones, degustaciones y talleres diversos. Los museos prolongaron sus horarios para abrir al público, que disfrutó de una noche de plenilunio y de agradables temperaturas.