Los usuarios segovianos no son los únicos que tienen quejas del servicio que presta Renfe y mucho menos si hablamos de la Alta Velocidad. Nuestros vecinos de Valladolid, la ‘Asociación de Usuarios de AVE de Valladolid’, con los que compartimos algunos servicios, han elevado sus quejas hasta la Junta Arbitral de Transporte.

Así, en un escrito fechado el 13 de noviembre, los usuarios de esta asociación denuncian, entre otras cuestiones, problemas en las gestiones de billetes correspondientes a los abonos mensuales y posibles casos de publicidad engañosa. En concreto, explican su desconcierto porque el hecho de comprar un abono mensual no garantiza que se vaya a tener plazas en los trenes, a pesar de que RENFE “obliga a aquellos usuarios que de forma habitual pretenden hacer uso de este servicio a comprar por adelantado un Abono (Anexo 2) de entre 20 – 50 viajes que sólo se pueden utilizar en los 30 días siguientes a la formalización del primer viaje”. Protestan además porque, si un usuario con bono no puede formalizar los viajes por las causas que sean, “no tiene derecho a devolución alguna, ya que ésta sólo puede solicitarse por el abono completo”. Desde la asociación no comprende por qué se produce este hecho, ya que “de igual forma que cualquier billete puede devolverse con sus gastos correspondientes, no entendemos por qué los billetes de estos abonos no pueden también ser tratados de la misma forma”.

 

¿Es lo mismo 153 que 250?

En otro párrafo del escrito, los usuarios vallisoletanos ponen el dedo en la llaga sobre un tema espinoso que no ha sido tratado hasta ahora: la velocidad de la alta velocidad. No es lo mismo 153km/h que 250 km/h, ¿no? No, no es lo mismo y así lo explican en su escrito ya que, al parecer, «en un anuncio de Renfe, se decía que la velocidad de circulación del convoy era de 250 km/h y que la duración del trayecto era de 1 hora y 10 minutos.» Desde la asociación hacen cálculos y las cuentas no salen. Si “la distancia entre Madrid y Valladolid es de 179 km, es fácil deducir que la velocidad indicada no es ni mucho menos la de crucero, sino que es la máxima a la que el tren circula en determinados tramos del viaje”, explican sin dudar en su diagnóstico: “La publicidad que Renfe está practicando podría, a nuestro juicio, ser calificada de engañosa”. Y es que “el tiempo empleado sobre la distancia recorrida arroja un resultado de 153 Km/h de velocidad media”. Y no se contentan con la explicación de Renfe cuando explican que “la velocidad de circulación normal de los servicios Avant es de 250 Km/h”.

 

¿Ser un Alvia o ser un Avant? He aquí la cuestión.

Añaden además en su denuncia que “en el cartón publicitario que se podía encontrar en cualquier tren pueden observar que el convoy denominado ALVIA (S-130) tiene entre las características señaladas una velocidad máxima de 250 Km/h. A día de hoy, este convoy no ha superado en ningún momento los 200 Km/h por lo que entendemos que también en este caso RENFE está facilitando una información engañosa a los viajeros”.

Además, explican que “desde hace un par de meses, RENFE viene denominando al que se conocía como servicio AVANT con el nombre de AVE Lanzadera, lo cual nos parece absolutamente inaceptable” ya que, según argumentan “este tipo de servicio no presenta ni por asomo las cualidades que cualquier servicio AVE en nuestro país ofrece”.

 

Problemas para sacar billetes con antelación.

Como ya han denunciado los usuarios de Segovia, no siempre es posible confirmar los billetes de los abonos con suficiente antelación y así lo hacen constar los pucelanos es su texto de denuncia. Mientras que la operadora indica que se pueden sacar los billetes con hasta 62 días de antelación (hasta 4 meses en algunos trenes publicitó el pasado verano) “y así se encarga de anunciarlo (Anexo 8), los trenes del servicio “AVE Lanzadera” no están a día de hoy( 13 de noviembre) disponibles para el 14 de diciembre en adelante”. Aseguran que “incluso alguno de estos trenes, como el que circula desde Valladolid a Madrid a las 6:45 sólo se puede formalizar hasta el día 4 de diciembre. Si un usuario ve la publicidad que se le muestra y quiere sacar su billete de tren, en ventanilla no le podrán ofrecer un “AVE Lanzadera”, por lo que estarán coartando su posibilidad de elección ofreciéndole trenes más caros (Alvias) o mucho más lentos (Regionales)”. “¿Nuevo ejemplo de publicidad engañosa?”, se preguntan.

Al parecer, su escrito no ha obtenido respuesta alguna.