meningitis

Este domingo, 24 de abril, se conmemora el Día Mundial de la Meningitis, una enfermedad caracterizada por la inflamación de las membranas (meninges) que recubren el cerebro y la médula espinal. Se trata de una emergencia médica puesto que su diagnóstico y tratamiento precoz es clave para evitar las secuelas y la mortalidad asociada. La meningitis continúa siendo una de las primeras causas de discapacidad neurológica a nivel mundial. Por todo ello, en octubre de 2020, la OMS publicó la hoja de ruta “Objetivo derrotar a la meningitis 2030” en la que España participa desde diferentes instituciones. Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), cada año se declaran unos 1.000 casos de meningitis grave en España.

“Existen varios tipos de meningitis según su causa, pero la más común es la meningitis viral, producida cuando un virus consigue penetrar en el organismo, generalmente a través de las vías respiratorias y éste infecta las meninges que recubren el sistema nervioso central”, explica la Dra. Marta Guillán, Secretaria del Grupo de Estudio de Neurología Critica e Intensivista de la Sociedad Española de Neurología. “Menos comunes pero más graves son las meningitis causadas por bacterias, y aún menos frecuentes las producidas por parásitos, hongos, o por causas no infecciosas, como reacciones químicas o alteración del sistema inmune. La buena noticia es que actualmente disponemos de vacunas eficaces para casi todas estas bacterias y que se trabaja en disminuir la brecha vacunal entre comunidades y con respecto a las recomendaciones realizadas por las principales sociedades científicas”.

En España, casi el 90% de los casos de meningitis que se producen cada año son debidos a infecciones causadas por agentes víricos o bacterianos. Los niños menores de 5 años y jóvenes entre los 15 y 24 años, son los grupos poblacionales que con más frecuencia se ven afectados por esta enfermedad, que tiene una tasa de mortalidad del 10% y deja secuelas en más del 20% de los supervivientes, tales como discapacidad motora e intelectual, sordera y epilepsia.

“Si bien cualquier persona, a cualquier edad puede padecer meningitis, la edad es un factor de riesgo importante, siendo más frecuente en menores de 20 años”, señala la Dra. Marta Guillán. “Otros factores de riesgo para contraer la enfermedad es no haber completado el calendario recomendado de vacunación para niños o adultos, padecer alguna enfermedad que comprometa el sistema inmunitario o vivir en entornos comunitarios o de hacinamiento, ya que como comentábamos anteriormente, las bacterias y virus causantes de la meningitis se propagan por las vías respiratorias y es más fácil que se contagien cuando se convive en grandes grupos”.

Aunque no todos los casos que se producen al año en España se llegan a diagnosticar, porque en muchas ocasiones los síntomas se confunden con un catarro o con una gripe y no todos los casos presentan la misma gravedad, las complicaciones de la meningitis pueden ser muy graves sin el tratamiento adecuado. Cuanto más tiempo pase sin que una persona reciba valoración médica, mayor será el riesgo de mortalidad o de sufrir daños neurológicos permanentes.

“Por esa razón, ante una fiebre súbita, dolor de cabeza fuerte y/o la presencia de rigidez en el cuello o náuseas o vómitos es necesario buscar atención médica inmediata. En los bebés, además de los antes mencionados, la aparición de manchas de color púrpura que se extienden por todo el cuerpo, el abombamiento de las fontanelas en la parte superior de la cabeza o el llanto constante o dificultad para despertar del sueño, también pueden ser síntomas de esta enfermedad”, comenta la Dra. Guillán. “Si bien muchas personas sufren meningitis al año y muchos de ellos no necesitarán tratamiento específico por tratarse de casos leves, en los casos graves la identificación del agente causal es muy importante. Los nuevos métodos diagnósticos como las PCRs multiparamétricas y la secuenciación metagenómica de próxima generación en el ARN del líquido cefalorraquídeo pueden identificar más patógenos con mayor rapidez y así establecer el tratamiento adecuado para cada caso”.

En España, una de las meningitis más temida es la producida por la bacteria Neisseria meningitidis, el meningococo. Es la llamada enfermedad meningocócica, una infección bacteriana aguda y grave que si bien en algunos casos se limita a infectar solo a las meninges, también se puede expandir a la sangre. Si es así, se denomina sepsis meningocócica y, en España, es la primera causa de muerte por infección en niños y adolescentes.

Afortunadamente, la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica publicó hace poco más de dos meses los últimos datos sobre el número de personas afectadas por enfermedad meningocócica en España en el último año. En plena pandemia por COVID-19, respecto al año anterior, ha descendido más de un 31% los casos de enfermedad meningocócica. Entre las causas que apuntan a este descenso: las restricciones de movimientos, las medidas de protección frente a la pandemia y la introducción en el calendario de vacunación de la Men ACWY en adolescentes, a la espera de que se llegue a un consenso para la inclusión de la vacuna del meningococo B en el Calendario Nacional de Vacunación.

“La utilización de mascarillas y la desinfección de manos y superficies que se ha implantado a raíz de la pandemia han ayudado a reducir los casos de meningitis estos dos últimos años. Confiamos que los hábitos de higiene inculcados, así como la cultura de vacunación actual contribuyan a mantener este ritmo de descenso”, señala la Dra. Marta Guillán. “Finalmente me gustaría señalar que, desde las asociaciones médicas se promueve la consecución de un calendario de vacunaciones único para asegurar la equidad en la prevención de la enfermedad. En este sentido disponemos del ‘Calendario común de vacunación a lo largo de toda la vida 2022’ elaborado por Consejo Interterritorial del SNS, y de las recomendaciones que anualmente realiza la Asociación Española de Pediatría”.