HÉCTOR MIGUEL BENITO CANTO-4ºB- IES Mariano Quintanilla

 

Todos los derechos son fundamentales, pero ninguno de ellos sería posible sin la vida. Resulta increíble que, algo tan obvio como es el derecho a la vida, necesite estar escrito en un papel para ser cumplido y, pese a ello, no se respete todavía en algunos países subdesarrollados. Pero es aún más paradójico que la propia ley de algunas grandes potencias desarrolladas, como China o Estados Unidos, creador de la primera Constitución y firme defensor de los derechos humanos, lo violen castigando delitos con la pena de muerte, a fin de ahorrar dinero disminuyendo el número de presos que mantener. Un país también tiene derecho (al menos ante la ley) a acabar con la vida de personas inocentes en una situación de conflicto armado.

Por suerte, en la mayoría de países sí se respeta el derecho a la vida, pero, ¿hasta qué punto? Os hago esta pregunta porque, en mi opinión, la vida para un ser humano es, o debería de ser, mucho más que el mero hecho de existir. Por eso, de la misma forma que ningún derecho sería posible sin la vida, el derecho a la vida no sería nada sin estar apoyado del resto de derechos humanos que permiten que esa vida sea digna, sea VIDA.

Como dice la expresión popular “vivirás si te dejan”. Solo en España hay alrededor de 1.200 asesinatos al año, 3’3 homicidios por cada 100.000 habitantes, una cifra relativamente baja, teniendo en cuenta que, en Iraq, supera los 89 homicidios por cada 100.000 habitantes (registrados y reconocidos)… y esto solo por lo que se refiere a la muerte física.

La vida puede ser maravillosa, todo depende de la forma de vivirla, claro que, esto depende en gran medida y, para desgracia de muchos, del lugar donde se nace que condicionará toda su existencia, sobre todo desde el punto de vista económico, aunque también político, religioso, cultural… Por eso, pese a la crisis económica que estamos atravesando, hemos de estar agradecidos de haber nacido en un país desarrollado que nos permite y ayuda a vivir con envidiable dignidad.

Al hablar del derecho a la vida hemos de tener en cuenta tres aspectos:

Corporal y psíquico: por lo que toda clase de maltrato o tortura está prohibida, ya que atentaría contra la integridad física o mental de la persona maltratada.

Social: ya que para llevar a cabo una vida digna es necesaria la relación con otras personas.

Relación con el medio natural: las especies que nos rodean también se merecen vivir. El único fin del medio natural es mejorar la vida de los seres humanos (nosotros), por eso es importante que lo respetemos dejando vivir a los animales y plantas que lo forman, ya que si lo destruimos, indirectamente, nos estaremos destruyendo a nosotros mismos. Prueba de ello es el efecto invernadero y el cambio climático al que hemos contribuido notablemente, por eso es importante que adoptemos políticas medioambientales cuanto antes y promovamos el desarrollo sostenible.

Una última reflexión: pienso que la calidad de mi vida será tanto mayor cuanto mayor sea la calidad de vida de todos los seres vivos que me rodean.