Caja Avila y Caja Segovia dijeron no a Banca Cívica en una decision que sigue trayendo cola pero por todos es sabido que lo que uno no quiero, puede venir bien a otro y asi, la Consejería de Economía y Empleo ha comunicado a Caja de Burgos la autorización para su adhesión al Sistema Institucional de Protección (SIP) que forma parte del proyecto de integración del Grupo Banca Cívica, que conformarán la entidad burgalesa, Caja Navarra y Caja Canarias.

Esta comunicación establece además la necesidad de obtención del resto de licencias preceptivas para iniciar el proceso de integración que han de otorgar tanto el Banco de España como autoridad monetaria española, como el Ministerio de Economía y Hacienda. Según asegura en un comunicado el Gobierno autónomo, la autorización implica además el cumplimiento de todas las condiciones del contrato por el que se constituye el SIP. Caja de Burgos deberá remitir información periódica, para su seguimiento, a la Consejería de Economía y Empleo.

Este paso dado por la Junta era el último que faltaba en la Comunidad para que la adhesión de la entidad financiera burgalesa a Grupo Banca Cívica fuera ya una realidad, un aspecto que no es necesario ni en la Comunidad Foral de Navarra ni en la región insular. Así, tras conocerse ya su nueva marca corporativa, la nueva entidad, cuya integración en la misma rechazaron hace dos semanas Caja de Ávila y Caja Segovia, espera captar 71.000 nuevos clientes e inyectar 4.000 millones de euros en créditos desde julio, fecha en la que entrará en funcionamiento, hasta el próximo mes de diciembre.

Cabe recordar que en su composición actual sería la novena entidad del sector de cajas en activos totales, con 45.939 millones de euros; la novena también en patrimonio neto, con 3.155,5 millones de euros, y contempla 202 millones en beneficios después de impuestos, según datos de cierre de 2009.

Sus 4.510 empleados se reparten por las 22 provincias españolas en las que el Grupo Banca Cívica tiene presencia física con sus 825 oficinas, dando servicio a más de 1,8 millones de clientes. La operación se reafirma como el proceso de integración interregional más avanzado dentro de los movimientos de consolidación que se encuentran abiertos en el sector de cajas de ahorros.

Rechazo de Caja Ávila y Segovia

El proceso que hoy culmina en Castilla y León y gracias al cual Banca Cívica comenzará a operar el próximo mes podría haber sido aún más importante si Caja de Ávila y Caja Segovia hubieran aprobado su incorporación, rechazado en los consejos de Administración, a pesar de que ambas firmaron el 9 de marzo un protocolo de intenciones que dio inicio a los trabajos, estudios y negociaciones necesarios para su integración.

En el caso de que las dos entidades hubieran decidido formar parte del Grupo Banca Cívica, su tamaño se hubiera elevado hasta los casi 58.000 millones de euros en activos, ocupando el sexto puesto en el ranking de cajas; así como la cuarta entidad en recursos propios, con 3.600 millones de euros, y la quinta por beneficios después de impuestos, con 250 millones de euros (datos a cierre de 2009).