La Aneja comenzará el curso en obras y las familias piden garantías de seguridad
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El CEIP Fray Juan de la Cruz, la Aneja, comenzará el próximo 9 de septiembre el curso escolar con las obras de renovación de sus patios todavía en ejecución. La previsión trasladada a las familias sitúa la finalización de los trabajos en el 1 de octubre, por lo que, si se cumplen los plazos, el alumnado tendrá que convivir con la obra durante al menos las tres primeras semanas de clase. Es por ello que la AMPA del colegio ha expresado a través de un comunicado la «profunda decepción de las familias» ante las condiciones en las que previsiblemente comenzará el nuevo curso escolar.
Un verano de obras en dos de los patios de la Aneja
Las obras de renovación del patio comenzaron los días 22-23 de junio, inmediatamente después de finalizar las clases, con una previsión aproximada de ejecución de tres meses. Sin embargo, a una semana de que comience el nuevo curso, el colegio continúa siendo un escenario de obra, con maquinaria, patios levantados, zanjas, materiales, ruido y accesos afectados, tal y como ha podido constatar este periódico.
«A las familias se nos ha trasladado que la fecha prevista de finalización de los trabajos es el próximo 1 de octubre. Esto significa que, incluso si se cumple esta previsión, durante al menos las tres primeras semanas del curso la actividad escolar tendrá que convivir con unas obras todavía en ejecución», explican desde la AMPA de la Aneja. Por ello, la preocupación de las familias no se limita a cuándo terminarán los trabajos, sino a cómo se va a garantizar el normal funcionamiento del colegio y, especialmente, la seguridad de todo el alumnado durante el tiempo que continúen los trabajos.
«Desde la AMPA consideramos que la Dirección Provincial de Educación no ha destinado durante el verano los medios suficientes para que una actuación de esta envergadura avanzara al ritmo necesario para minimizar su interferencia con el comienzo del curso», aseguran. En este sentido relatan que durante los meses de verano han observado una «evolución irregular de los trabajos» y momentos en los que los recursos humanos destinados a la obra resultaban, a su juicio, «insuficientes». «La consecuencia la van a asumir ahora quienes menos deberían hacerlo: los niños y niñas», apuntan desde la Asociación de Madres y Padres de los Alumnos.
Es por ello que una de las principales peticiones de la AMPA es incrementar «inmediatamente» el número de operarios para acelerar el ritmo de las obras y que se
priorice la finalización del patio intermedio y del acceso a Infantil antes del comienzo de las clases.
Especial preocupación por el alumnado de Infantil
La situación preocupa especialmente en el caso de los alumnos más pequeños. A pocos días del comienzo del curso, el patio intermedio que permite acceder a las aulas de Infantil
continúa en obras y existe una zanja frente a ellas. Además, según señalan desde la AMPA, el acceso utilizado habitualmente por parte de este alumnado está además condicionado por el tránsito de maquinaria.
La AMPA señala que parte de Infantil podría ser trasladada provisionalmente a espacios de Primaria y a la sala de psicomotricidad si no fuera posible acceder desde el primer día a las aulas habituales. Las familias consideran que estos espacios no son equivalentes a las aulas específicamente acondicionadas para estas edades y advierten, entre otras cuestiones, de la ausencia de baños infantiles dentro de las aulas, ya que los aseos existentes están realmente preparados para alumnado de mayor edad.
Pero las obras no afectan únicamente a los patios. La reducción de espacios condicionará las entradas y salidas, los desplazamientos internos y la organización de las filas de los grupos. También genera dudas sobre la organización de los periodos previos y posteriores al comedor y de servicios de conciliación como Madrugadores y Continuadores. Todo ello tendrá que desarrollarse mientras continúan en el recinto el movimiento de trabajadores y maquinaria, además del ruido y el polvo propios de los trabajos.

«Las familias necesitamos garantías de seguridad»
La preocupación por la seguridad adquiere una dimensión especial en la Aneja, al tratarse de un centro de referencia para alumnado con discapacidad motora. La AMPA advierte de que los cambios en los itinerarios habituales, los desniveles, las zanjas, los accesos provisionales o la reducción de los espacios de circulación pueden generar dificultades añadidas de movilidad y seguridad.
Las familias aseguran que desconocen a pocos días del inicio del curso cuál será el contenido de un plan específico que determine los itinerarios seguros y accesibles, la separación entre las zonas de obra y las utilizadas por el alumnado, la gestión del tránsito de maquinaria o las medidas previstas ante posibles incidencias o emergencias. Por ello, reclaman a la Dirección Provincial de Educación que, antes del inicio del curso, informe «con claridad» a la comunidad educativa sobre las medidas de seguridad y organización previstas mientras continúen las obras y garantice que existe una planificación «específica, suficiente y coordinada» para proteger al alumnado durante toda la jornada».

Un nuevo curso sin gimnasio y sin dos de los tres patios
La situación se produce además después de un curso marcado por el conflicto en torno al uso del gimnasio. La Universidad de Valladolid había anunciado que la cesión temporal de la Sala Multiusos de la Facultad de Enfermería, utilizada por la Aneja como gimnasio, se mantendría hasta el final del curso 2025/2026, sin posibilidad de prórroga posterior. La decisión se produjo después de meses de tensión y movilizaciones de familias y profesorado por la pérdida de este espacio para la actividad física del alumnado.
De esta manera, la comunidad educativa afronta el nuevo curso sin gimnasio y con dos de los tres patios del colegio afectados por las obras. La propia AMPA considera especialmente «desalentador» volver a encontrarse con limitaciones de espacios después de haber terminado el curso anterior sin poder utilizar con normalidad el gimnasio.
No obstante, las familias insisten en que no se oponen a la renovación del patio: «La renovación del patio era necesaria y fue reclamada por esta misma comunidad educativa», esponen. Su reclamación se centra en que la Administración haya dispuesto los medios suficientes para evitar que las consecuencias de la obra recaigan sobre el alumnado y el funcionamiento ordinario del centro.
La AMPA pide conservar también el patio verde
Junto a las cuestiones de seguridad y organización, la asociación reclama que la intervención preserve y recupere las zonas verdes existentes. La Aneja fue uno de los centros seleccionados en 2021 para participar en el programa de renaturalización y adaptación al cambio climático de patios escolares impulsado por la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León, cuyo objetivo era incorporar infraestructuras verdes y soluciones basadas en la naturaleza.
Por ello, la AMPA reclama que el resultado de las obras sea un patio «renovado, accesible y seguro», pero también un espacio verde y educativo que mantenga los elementos naturales que la comunidad educativa había cuidado hasta ahora.

