Un sobrecogedor silencio se adueñará esta noche durante unos minutos de la explanada de San Marcos, con el sonido del agua del río Eresma al lado y la iluminación del Alcázar al frente, solo roto por los tambores que preceden a los componentes de las bandas de Cofradías, Hermandades y Feligresias que interpretarán el ‘Silencio del Tambor’ junto a la iglesia de San Marcos.

Si las previsiones meteorológicas se cumplen, es posible que el “Cristo de la Buena Muerte” que desde hace unos pocos años preside la celebración del Via Crucis necesite algún tipo de protección por la lluvia, aunque todo apunta a que las precipitaciones sean de escasa entidad.

Por su parte, la Junta de Cofradías tiene previsto repartir cerca de 1.500 velas a las personas que a partir de las ocho y media de la tarde se acerquen hasta los Carmelitas para participar en esta oración. Las estaciones del Vía Crucis permanecen instaladas en la huerta durante todo el tiempo litúrgico de Cuaresma.