Las obras del Arco de Santiago han permitido descubrir, en el cuerpo de guardia del mismo, restos de dos pinturas murales de alrededor de los siglos XVI-XVII. La primera de ellas son restos de un gran escudo de la ciudad Segovia que deja entrever el Acueducto y la cara del mismo, y la segunda son fragmentos de la cara y la mano del Arcangel San Miguel que se encuentra blandiendo la espada, como la tradición le representa. Así lo ha asegurado a Segoviaudaz.es, la concejala de Patrimonio Histórico y Turismo, Claudia de Santos, quien se ha mostrado muy satisfecha por el descubrimiento y la marcha de las obras, que según ha calculado ‘podrían finalizar en unos 10 o 15 días’.

La restauración del Arco de Santiago está permitiendo además la restauraciónm de elementos muy valiosos como el propio cuerpo de guardia que, como añade De Santos, data de los siglos XI-XII, y que’ aunque es pequeño, es espectacular’. En el interior del túnel que hace el arco del puente, la Fundación Patrimonio, restaura por otro lado, una talla policromada de la Virgen del Camino, ‘de una factura delicadísima y exquisita’, ha aseverado la concejala.

Las obras se centran también en estos momentos en el tratamiento del suelo y ya han acabado los trabajos sanitarios y electricidad. Una vez se complete la restauración del Arco de Santiago, comenzará el proyecto de musealización para el Museo del Títere de la colección de títeres fabricados por Santiago Peralta, aunque por el momento no se conocen los plazos de finalización.

Para finalizar, la titular de Patrimonio Histórico y Turismo, Claudia de Santos, ha manifestado la alegría y su satisfacción por ‘una restauración magnífica y muy respetuosa’.

La Fundación del Patrimonio Histórico licitó las obras en noviembre de 2010 con un presupuesto de 370.000 euros y  la colaboración del Ayuntamiento de Segovia y del 1% Cultural del Ministerio de Fomento. La Puerta de Santiago es la mejor conservada de las que tuvo la muralla de Segovia. En su construcción actual se aprecian sucesivas intervenciones, desde la fachada oeste, datada en el siglo XIII, a la fachada este con sillares almohadillados de granito y restos de un marco decorativo, fechados entre finales del siglo XVI y comienzos del siglo XVII.