La Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León abonará a lo largo de esta semana el pago de 12,5 millones de euros a 4.687 agricultores beneficiarios de la ayuda agroambiental de agroecosistemas extensivos de secano de la Comunidad. En la provincia de Segovia, se benefician 190 agricultores del pago de 467.979,56 euros correspondiente a esta ayuda.

Este pago corresponde al pago del 50 % de la ayuda. El 50 % restante, como ha explicado la consejera, Silvia Clemente Municio, “se abonará en el plazo más breve, en cuanto permitan las distintas herramientas presupuestarias”. En total, durante 2012 ya se han realizado pagos en concepto de diferentes ayudas agroambientales por un importe de 33,8 millones de euros a cerca de 12.000 beneficiarios de Castilla y León.En el caso de la provincia de Segovia, el número de beneficiarios es de 468, y el importe de las ayudas asciende a 1.409.183 euros.

Los reglamentos comunitarios, como ha recordado Clemente, “permiten para estas medidas la aplicación de la denominada ‘regla n+2’, que consiste en la posibilidad de realizar gastos y pagos correspondientes a una determinada anualidad en los dos años siguientes. Un tiempo que Castilla y León no está agotando”. 

 

Diferentes tipos de ayudas

Este tipo de ayudas, cofinanciadas en un 40 % con fondos europeos procedentes del FEADER, y el resto aportado a partes iguales entre el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y la Junta de Castilla y León, tienen como objetivo apoyar el desarrollo sostenible del medio rural y satisfacer la creciente demanda social de conservar el medioambiente.

Las diferentes tipos de prácticas agroambientales beneficiarias de ayuda son nueve. La primera es la agricultura ecológica, que  tiene como objetivo introducir prácticas de cultivo que disminuyan los efectos contaminantes en suelo y agua mediante la reducción del uso de productos químicos. Destaca también la actuación denominada agroecosistemas extensivos de secano, que  contribuye al mantenimiento de los sistemas extensivos de secano y fomenta prácticas que mejoran y diversifican el hábitat para la alimentación y cobijo de aves, a la vez que se propicia una adecuada rotación de cultivos.

Otra de las prácticas es el mantenimiento de razas autóctonas puras en peligro de extinción, que persigue conservar la riqueza genética y la biodiversidad que suponen determinadas razas, las cuales están perfectamente adaptadas por su rusticidad al medio físico donde se desenvuelven. También es beneficiaria de ayuda la práctica de la ganadería ecológica, que  pretende conseguir claros efectos positivos medioambientales y a la vez satisfacer una creciente demanda del sector hacia estas nuevas prácticas ganaderas.

Otra actuación destacada es el establecimiento de la actuación agroambiental de apicultura, que tiene como objetivo favorecer la biodiversidad y contribuir al desarrollo sostenible de las prácticas agrarias favoreciendo la polinización. El sexto tipo de práctica es el fomento de la gestión sostenible de superficies forrajeras pastables y apoyo a los sistemas tradicionales de pastoreo trashumante, que compatibiliza la producción ganadera extensiva con la gestión sostenible de dichas superficies; esta medida evita tanto el sobrepastoreo como el subpastoreo y es muy destacable para las superficies de prados, pastos y pastizales.

También recibirá ayudas la introducción del cultivo de girasol en secano en la alternativa regular de cultivos, que tiene efectos positivos para el mantenimiento y mejora de la biodiversidad de la fauna en las Zonas Red Natura 2000, puesto que sirve de refugio y cobijo a muchas especies silvestres en épocas estivales, cuando la cobertura vegetal en otro tipo de cultivos es prácticamente nula. Será también beneficiaria la implantación y/o mantenimiento del cultivo del ecotipo de alfalfa de secano ‘Tierra de Campos’ en determinadas Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPAS) de la Red Natura 2000 de Castilla y León, que fomenta la realización de prácticas agroambientales encaminadas a la conservación y mejora del hábitat de la avifauna esteparia en esos entornos. Y, por último, el aprovechamiento de pastos y rastrojeras mediante el uso regulado del pastoreo de ganado ovino-caprino, que es una práctica ganadera tradicional que evita tanto el sobrepastoreo como el subpastoreo, mediante el aprovechamiento forrajero extensivo con el ganado ovino-caprino.

 

Indemnización Compensatoria

Como ha explicado la consejera, “además de las ayudas agroambientales, el Gobierno Regional ha abonado, en lo que va de año cerca de 40 millones de euros a 28.445 agricultores de Castilla y León en concepto de la ayuda de indemnización compensatoria. Esta medida pretende compensar a los agricultores por los costes adicionales y las pérdidas de ingresos derivados de las dificultades que plantea la producción agrícola en zonas de montaña y en otras zonas desfavorecidas. De esta forma, se asegura un uso continuado de las tierras agrarias y se contribuye al asentamiento de población en el medio rural, a la vez que se fomentan sistemas agrarios sostenibles y respetuosos con el medio ambiente”.

Ambas medidas, las ayudas agroambientales y la indemnización compensatoria, se encuentran recogidas en el Programa de Desarrollo Rural de Castilla y León para el período 2007-2013.

“Teniendo en cuenta los pagos efectuados en esas medidas, el nivel de ejecución del Programa de Desarrollo Rural de Castilla y León para el periodo 2007-2013 es muy alto. Se ha superado el porcentaje programado anual hasta el 2011, lo que significa una línea de buena tendencia dentro del total del periodo del programa, lo que hace prever, a pesar de la coyuntura económica, una completa ejecución del mismo”, ha concluido la consejera de Agricultura y Ganadería.