El Gobierno limitará a 600.000 euros el sueldo de los directivos de cajas de ahorro que hayan recibido financiación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), organismo dependiente del Banco de España, entre las que figuran Banca Cívica y Caja España-Duero.

El Consejo de Ministros aprobó hoy un Real Decreto Ley sobre reforma del sistema financiero, que pretende mejorar la confianza y la credibilidad del conjunto del sector impulsando su saneamiento y consolidación. Entre otros aspectos, el texto regula la retribuciones de consejeros y directivos de las entidades de crédito que han recibido apoyos públicos.

Así, en las cajas participadas mayoritariamente por el FROB se eliminarán las remuneraciones variables, los conocidos ‘bonus’, se limitará el sueldo de los consejeros a un máximo de 50.000 euros y el de los altos directivos a 300.000 euros. En el caso de las entidades financiadas por el FROB, entre las que figuran Banca Cívica y Caja España-Duero, la retribución variable podrá reintroducirse en una plazo de tres años tras cumplirse ciertos requisitos, los consejeros podrán cobrar un máximo de 100.000 euros y los directivos hasta 600.000.

La reducción media, según señaló la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, durante la rueda de prensa posterior al Consejo, se sitúa entre el 67 por ciento y el 65 por ciento en el caso de las cajas que han recibido apoyo público y de entre el 66 por ciento y el 76 por ciento en el caso de las entidades intervenidas.

En cualquier caso, será el ministro de Economía, Luis de Guindos, quien determine los criterios para fijar las remuneraciones sin que en ningún caso se puedan rebasar los límites anteriores. El ministro destacó que esta disposición, fruto de informe del Banco de España en el que se advertía de la escasa aceptación de sus recomendaciones en este sentido, parece “razonable” y confió en que sirva de ejemplo ante la sociedad.

La reforma aprobada hoy también prevé poner en marchas un proceso de saneamiento de los activos inmobiliarios de las cajas de ahorro, problemáticos y no problemáticos, valorado en 50.000 millones de euros.