La estrategia propuesta por la Presidencia española para luchar contra la crisis económica e impulsar de forma coordinada nuevas políticas que permitan afianzar la reactivación e iniciar la senda de un crecimiento sostenible y generador de empleo ha recibido el apoyo de sus socios europeos y de las instituciones de la UE.

Los 27 ministros encargados de Asuntos Europeos se han reunido durante dos días en La Granja (Segovia) para abordar algunas de las propuestas del programa de trabajo elaborado por el Gobierno español para el semestre, en concreto asuntos relacionados con la aplicación del Tratado de Lisboa y la lucha contra la crisis económica.

A la reunión también han asistido la Vicepresidenta de la Comisión Europea Margot Wallstrom y el Director General de la Secretaría General del Consejo de la UE, Jim Cloos.

Al término de esta primera reunión informal de ministros que se convoca bajo Presidencia española, el Secretario de Estado español, Diego López Garrido se mostró satisfecho por “el apoyo explícito y sin reservas a los objetivos de la Presidencia” y dijo estar muy satisfecho por un “arranque muy prometedor”.

En concreto habló de cinco puntos que han recibido el respaldo explicito de sus socios europeos: lanzar el Servicio Europeo de Acción Exterior antes de abril del 2010; regular la iniciativa legislativa ciudadana; iniciar negociaciones con el Consejo de Europa para la adhesión de la UE al Convenio Europeo de Protección de los Derechos Humanos y las Libertades; poner en marcha todos los instrumentos necesarios para desarrollar la cláusula de solidaridad del Tratado de Lisboa; necesidad de sustituir la Estrategia de Lisboa, que expira en 2010, por una nueva estrategia de crecimiento económico menos burocrática, dirigida al más alto nivel político y con objetivos claros y exigibles.

Sobre esta nueva estrategia para la recuperación económica y la creación de empleo, denominada Europa 2020, destacó los siguientes puntos de acuerdo alcanzados en la reunión:

– Corresponderá al Consejo Europeo orientar y dirigirla, en estrecha colaboración con la la Comisión y el Parlamento Europeo y con la Presidencia del Consejo de la UE.

– Los objetivos han de ser claros y realistas, orientados al crecimiento y la creación de empleo de calidad.

– El núcleo fundamental de esta nueva estrategia reside en la coordinación de las políticas económicas europeas. No se trata de crear un corsé único sino de adaptar los objetivos a cada país con un margen de flexibilidad y con la necesidad de consensuar instrumentos de estímulo positivo para que los Estados miembros cumplan con los objetivos propuestos. La Comisión Europea será la encargada de monotorizar ese cumplimiento.

El objetivo de la Presidencia española por tanto, es celebrar un debate en profundidad en el Consejo Europeo de Sevilla y que la nueva estrategia pueda aprobarse en el Consejo Europeo de junio.