El director de Caja Rural Segovia, José María Chaparro no descartó que las Cajas Rurales de Segovia, Burgos, Fuentepelayo (Segovia) y Castelldans (Lérida) lleven a cabo en un futuro nuevas fusiones para ganar tamaño. Durante la presentación del II Congreso Empresa+Finanzas celebrada hoy en Segovia, Chaparro señaló que “es un proyecto abierto y que puede devenir en la incorporación de nuevas cajas rurales”.

No obstante, el representante de la caja segoviana, insistió en la importancia de tener entidades gestionadas, solventes, líquidas y con buenos ratios de gestión, más que en el tamaño de las mismas ya que “todos hemos visto caer entidades grandísimas, lo que no te garantiza que puedas navegar”.

Chaparro, que explicó que Caja Rural Segovia trabaja en un modelo de banca federada en la que colaboran con el resto de las entidades del grupo, celebró que la fusión con Burgos, Fuentepelayo y Castelldans, da solución al problema de tamaño en las cajas rurales porque son entidades“sanas y solventes”.

En este sentido señaló que este problema de tamaño que “no ayuda a la eficiencia financiera” se contrarresta con los buenos resultados en volumen de negocio y creación de beneficio que hacen que las cajas rurales tengan una situación distinta frente a la crisis .

Durante los últimos cuatro años, explicó Chaparro, Caja Rural incrementó su número de socios hasta los 8.300 y el crecimiento en clientes, tanto en empresas y particulares, se sitúa en más de 23.000 “y trabajamos con 1.500 personas jurídicas”, lo que significa un aumento en los últimos cuatro años del 18%.