El sistema BRT podría convertirse en una alternativa al actual transporte urbano a partir de 2016. Así queda reflejado en un estudio efectuado que inicialmente tenía como objetivo saber si los autobuses darían paso, en siete años, al tranvía. La conclusión a este respecto es contundente: Económicamente el tranvía es inviable pero, aún así, se abren nuevas alternativas que, en palabras del alcalde, podrá estudiar el equipo de Gobierno que, a partir de 2011, esté en el Ayuntamiento.

Según el estudio, el tranvía precisa de una inversión mínima de 50 millones de euros y podría incluso alcanzar los 200 millones. Frente a éste, el BRT (Bus rapid transint o Autobús de tránsito rápido) tendría un coste similar a la concesión actual, lo que lo haría completamente factible. En este sentido, Pedro Arahuetes ha puesto de manifiesta su intención de abrir un debate social que haga partícipe a la sociedad de esta posible opción.

¿Qué es el BRT?

Es un sistema híbrido que disminuye las emisiones y cuenta con carriles exclusivos, separados del tráfico habitual, o con preferencia respecto al tráfico rodado. Tiene su origen en latinoamérica, en los años setenta, y se ha convertido en una alternativa para grandes capitales, con tráfico muy denso. 

El BRT no podría ir hasta el casco histórico y tendría como parada de cabecera en el Azoguejo debido al impacto en las calles del centro y los impedimentos técnicos de la zona (giros, vías muy estrechas…).