Casi dos meses han necesitado los cuatro alimoches controlados por radiotransmisión por la asociación ecologista WWF/Adena para llegar al Refugio de Rapaces de Montejo, donde comenzarán la época de cría.

Los animales iniciaron el viaje de retorno desde el Sáhara y hace unos días llegaron los tres primeros y ahora acaba de terminar el viaje ‘Sahel’, el último de los cuatro alimoches en partir. “Con su llegada, la población de las Hoces del Riaza, formada por un total de ocho parejas reproductoras, además de otros individuos jóvenes como Sahel, ya se encuentra al completo, iniciando poco a poco la fase de cría”, aseguran desde Adena.

El recorrido de los cuatro alimoches, bautizados como Trigo, Vega, Duna y Sahel, ha sido comentado a través de la página web, en la que se ha ido relatando todo el proceso del viaje. En él, los biólogos han conocido las costumbres e incidencias del vuelo. Según indican las rutas seguidas por Trigo y Vega se han solapado a lo largo de todo el recorrido de vuelta después de que estos dos alimoches frecuentaran lugares muy próximos durante los seis meses de invernada al sur del Sahara. Por su parte, Duna y Sahel han realizado rutas más largas y con más desviaciones. Duna, por ejemplo, ha recorrido cinco países africanos como parte de su periplo de 4.000 kilómetros para llegar a las Hoces del Riaza, al norte de la provincia de Segovia.

En general, y con alguna diferencia entre ellos, los cuatro alimoches volaban unos 200 kilómetros al día. La ruta les ha llevado a recorrer Mauritania y Marruecos de Sur a Norte, pasando por el oeste de Argelia. Una vez sobrevolado el Estrecho de Gibraltar, los alimoches han atravesado la provincia de Cádiz por los Alcornocales y Sevilla por la Sierra Norte, más tarde el sureste de Extremadura y entrando en Castilla-La Mancha entre la Sierra de las Villuercas y los Montes de Toledo. Posteriormente llegaron a Castilla y León a través la parte oriental de la Sierra de Gredos en Ávila, para recorrer finalmente los páramos de Ávila y Segovia hasta alcanzar las Hoces del Riaza.

Duna se adentra más en la Comunidad Autónoma de Extremadura y curiosamente, sigue una ruta muy similar al recorrido de la Ruta de la Plata llegando casi hasta Salamanca. Sahel, sin embargo, hace una ruta intermedia entre la descrita anteriormente y la de Duna.

Desde Adena se felicitan porque no les haya ocurrido lo que pasó hace un año con otro alimoche seguido, llamado Atlasm, que en esta misma migración de vuelta a la península ibérica sufrió un incidente. “En aquella ocasión el transmisor GPS nos sirvió para localizar el cadáver de Atlas envenenado en una finca de Extremadura, junto a otras 13 rapaces amenazadas. Algunos alimoches han pasado por zonas cercanas a donde se produjo este envenenamiento”, afirman. “Además del veneno, podemos alegrarnos de que estos cuatro alimoches hayan sorteado con éxito otro tipo de obstáculos a lo largo de su camino (molinos eólicos, tendidos eléctricos, vientos desfavorables, lluvias torrenciales) y se encuentren de nuevo criando en el Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega”, concluyen.