El escritor madrileño Miguel Albero Suárez recogió hoy el título que le acredita como ganador de la XXI edición del Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma por su obra ‘Sobre todo nada’, y con la ilusión de recibir un galardón con tintes familiares, ya que lleva el nombre de un poeta que fue amigo de su padre.

Albero recogió el premio de manos del presidente de la Diputación, Francisco Vázquez, en un acto celebrado en la sede de la Diputación provincial, que patrocina este premio en memoria de Jaime Gil de Biedma, vinculado a la provincia de Segovia.

El primer premio Jaime Gil de Biedma está dotado con 10.000 euros, y con la publicación de la obra en la editorial Visor, como el resto de las obras premiadas.

Tras leer unos fragmentos de su libro, explicó a los periodistas que se trata de una obra “para leer en soledad”. El protagonista es un enfermo terminal, “un personaje inventado, lo que no es usual en la poesía contemporánea, donde lo normal es escuchar la voz del poeta”, explicó el recién galardonado. 

Para Albero, diplomático de carrera, este premio tiene un carácter especial porque lleva el nombre de uno de sus poetas de cabecera, de la generación de los 50. Y recordó su relación con Segovia, porque pasa algunas temporadas en al zona de Riaza.

Los accésit, de 3.000 euros cada uno, que financia el Ayuntamiento y la Junta de Castilla y León, recayeron en el cubano residente en Estados Unidos, Víctor Rodríguez Núñez, que no pudo asistir al acto de entrega; y en el vallisoletano Mauricio Herrero Jiménez, por su obra ‘La presencia inasible de la luz’.