Pasa el tiempo y es necesario tomar decisiones y «bajar al suelo». El romanticismo y el deseo de muchos de que Caja Segovia continúe intacta pierde fuerza y, poco a poco, la realidad y los plazos van llevando a los representantes del Consejo de Administración a tomar decisiones, a posicionarse y considerar sus posiciones respecto al SIP que Caja Segovia formará con otras entidades y liderado por Caja Madrid y Bancaja.

Hoy, tras la Junta de Gobierno Local, el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, ha valorado la situación actual de la entidad segoviana. Ya lo hizo la semana pasada, cuando contaba emotivo como él, desde niño, metía poco a poco sus ahorros en una hucha de Caja Segovia que solo podia abrirse despues en las oficinas de la entidad. Ahora, Arahuetes no lo oculta, la mejor opción sería que la estructura de la Caja no experimentara cambios pero eso, a fecha de hoy y con el panorama bancario, no es factible: «hemos de ser realistas», asegura.

En la próxima asamblea, el día 14, cuando está prevista la aprobación definitiva, el Sí definitivo para la integración de la Caja el alcalde considera que «ahora mismo ya no hay otra posibilidad, en la situación actual es imposible».  Arahuetes, a preguntas de los periodistas, ha explicado que esta decisión «ha sido estudiada y analizada».  «Estamos en septiembre de 2010, con el actual espectro bancario, no hay otro remedio y el día 14 no va a haber sorpresas, ni con la  aprobación de la Ley de Cajas de Ahorros, aún así no va a haber factor sorpresa, estoy convencido de que será casi por unanimidad», apuntó. A su juicio, la otra opción sería «quedarnos sólos y eso no es opción, es suicidio».

«Nadie quiere eso aunque algunos no nos guste el hecho de que la estructura de Caja Segovia  vaya a cambiar, por ello va a haber un voto favorable, no hay otra opción, puede haber alguna abstención, de algún romántico, alguno más que yo, pero el romanticismo no es realismo», ha sentenciado.