Las obras de la Línea de Alta Velocidad Valladolid-Venta de Baños-Burgos avanzan a buen ritmo puesto que ya están finalizados los primeros 21 kilómetros, dos años después de haberse iniciado. Los trabajos continúan en otros 54 kilómetros de este ramal, cuya puesta en servicio estaba prevista para 2015, lo que sitúa el porcentaje de ejecución de la infraestructura en el 63 por ciento, aunque la conexión con la ‘Y’ vasca es sólo un proyecto, según los datos facilitados por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias.

Por tanto, superan el ecuador los trabajos del tramo que recorre las provincias de Palencia y Burgos y que dará continuidad hacia el País Vasco a la línea procedente de Madrid, Segovia y Valladolid. El corredor parte del ‘triangulo’ ferroviario de Venta de Baños, como las vías que llevarán el AVE a León y Asturias, una infraestructura de 24 kilómetros que supondrá una inversión cercana a los 200 millones y que ya está ejecutada en más de un 90 por ciento.

Este nudo, único en España, incluye cuatro viaductos y un falso túnel y obligará a reordenar la playa de vías de la estación de la localidad palentina. Gracias a él, Burgos podrá tener conexión en alta velocidad con Palencia, León y Valladolid. Además, la línea cuenta con otra infraestructura de gran importancia puesta en servicio en febrero de 2009. Se trata de la variante burgalesa y de la nueva estación Rosa de Lima, que en el futura tendrá un haz de seis vías y la variante de 20 kilómetros y, que incorpora dos vías en ancho ibérico con traviesa polivalente, que se transformarán en dos de ancho internacional o UIC y otra de ancho nacional.

De esta forma, ahora los trabajos se centran en rematar los 4,6 kilómetros del entronque con el nudo de Venta de Baños, así como en los cinco tramos restantes. Las obras más avanzadas, que según Adif están prácticamente terminadas, son las del tramo de Villodrigo-Villazopeque (10,4 kilómetros) y que se sumarán al de Torquemada-Quintana del Puente (11,3 kilómetros), ya completamente rematado. El primero comprende la ejecución de ocho estructuras: dos viaductos (sobre el arroyo Principal y la carretera BU-P-4011), cuatro pasos superiores y dos pasos inferiores.

 

54 kilómetros en obras

Sobre la meseta septentrional, las obras presentan un menor grado de avance en cuatro tramos más. En Palencia, se trabaja en la construcción de la plataforma entre el nudo de Venta de Baños y Torquemada. Comprende la ejecución de nueve estructuras en 12 kilómetros, entre ellas, el túnel de El Almendro, ya perforado, uno de los dos que tiene la línea hasta Burgos. También, forman parte un viaducto sobre el arroyo del Prado, tres pasos superiores y dos pasos inferiores.

Igualmente, las maquinas trabajan en los once kilómetros entre Quintana del Puente y Villodrigo, donde se ejecutan una pérgola, que permite el cruce de la línea Venta de Baños-Burgos con la de ancho convencional Madrid-Hendaya y tres viaductos sobre el río Arlanza, la A-62 (Autovía de Castilla) y el arroyo Madre. Además, se construirá un Puesto de Adelantamiento y Estacionamiento de Trenes (PAET) en Revilla Vallejera (Burgos).

En los otros 23 kilómetros de la línea entre Villazopeque y la variante de Burgos, se construyen once estructuras, entre ellas, tres viaductos sobre la BU-P-4041 y dos sobre los ríos Hormazuela y Arlanzón y el túnel de Las Calbezadas. 

Todas estas obras cuentan con un presupuesto de 289 millones de euros en las cuentas del Estado. Además, al formar parte del eje Atlántico están confinanciadas por la Unión Europea a través de los fondos comunitarios para la Red Transeuropea de Transportes (RTE-T).

15 tramos en proyecto a Vitoria

El coste estimado de la construcción de los 186,3 kilómetros de la línea Venta de Baños-Burgos-Vitoria asciende a 2.719 millones, pese a que sólo el seis por ciento de su recorrido son viaductos. Diseñada para el tráfico de pasajeros -las mercancías irán hasta Miranda de Ebro por la línea convencional y desde allí a Vitoria en una vía de tráfico mixto- los trenes podrán ‘volar’ a 350 kilómetros por hora como máximo sobre la plataforma de 14 metros de anchura, que reducirá en 21,4 kilómetros la distancia entre Valladolid y Vitoria.

Sin embargo, los 90,8 kilómetros, que separan Burgos y Vitoria, sólo están dibujados sobre el mapa. Los 15 tramos, la mayoría en la provincia burgalesa, se encuentran en la fase preeliminar de redacción de proyecto, por lo que aguardan su salida a concurso. Está prevista la construcción de ocho túneles y 20 viaductos en el trazado que parte de la variante de la capital y termina en Iruña de Oca, tras recorrer Fresno de Rodilla, Quintanavides, Castil de Peones, Briviesca, Pancorbo –acogerá un PAET-, Ameyugo, Miranda de Ebro, donde se prevé integrar el ferrocarril, Armiñón y La Puebla de Arganzón.

El tramo más complejo es el de Pancorbo-Ameyugo, de 8,2 kilómetros. El AVE sorteará el desfiladero de Pancorbo soterrado en un 80 por ciento a través de tres túneles, uno de ellos de 4.360 –el más largo de la línea-. También, se construirán dos viaductos y dos galerías más que superarán los dos kilómetros de longitud. Por último, Fomento ha licitado la redacción del proyecto de la nueva estación de Miranda de Ebro, donde se conectarán dos corredores, el Norte-Noroeste y el Cantábrico-Mediterráneo, y que permitirá unir Castilla y León y Euskadi, donde se construyen 177 kilómetros de vías (sin contar los accesos a las ciudades) que conectarán en 30 y 40 minutos las tres capitales vascas.