Un total de 46 autónomos cerraron sus empresas durante el mes de noviembre puesto que el número de inscritos al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) en la Comunidad. En Castilla y León el cese de actividad afectó a 427 autónomos (hombres). Sin embargo, al igual que en el julio, el colectivo de mujeres empresarias autónomas ha aumentado en 28, según los datos de afiliación a la Seguridad Social ofrecidos hoy por el Ministerio de Trabajo.

En los últimos doce meses la pérdida de inscritos en el RETA ha sido de 44.091 en la región. Asimismo en noviembre, la provincia castellana y leonesa que mayor pérdida ha acusado fue León (109), seguida de Burgos (78), Segovia (46), Ávila (43), Palencia (39), Zamora (35), Salamanca (21), Valladolid (19) y Soria (seis). Por sexos hay que señalar que esta tendencia a la baja, en términos autonómicos, sólo afecta al colectivo masculino (-427), frente al femenino (28). Aumenta el número de mujeres autónomas en Burgos, Salamanca, Segovia, Soria y Valladolid, mientras que en Ávila, León, Palencia y Zamora, la curva femenina también la tendencia negativa.

Por ello, la Federación de Autónomos de Castilla y León (Feacyl), inscrita en la Confederación de Organizaciones Empresriales de la Comunidad (Cecale), esta cifra pese a no ser la peor registrada en 2009 ya que en julio el número de afiliados se redujo en 648 autónomos, exige medidas para paliar la morosidad y facilitar el acceso a la financiación. “Pequeños empresarios autónomos que han invertido todo su capital, implicando en muchos casos a sus familias, y que debido a las complicaciones que les ofrece la coyuntura económica no tienen más remedio que liquidar sus negocios”, indicó la organización.

Finalmente, advirtió que de no aplicarse este tipo de medidas con urgencia, el cierre de las empresas va a continuar, así como la destrucción de empleo.