Los habitantes de la localidad segoviana de Zamarramala, a través de la asociación vecinal de vecinos Pinilla, han puesto a disposición de los peregrinos del Camino de Santiago la ermita de San Roque con el fin de que puedan contar con un albergue en la etapa que pasa por la capital del Acueducto en la ruta desde Madrid.

Los vecinos han señalado que ante la creciente afluencia de peregrinos de paso por Zamarramala, procedentes en su mayoría del Camino de Madrid, y con el fin de ofrecerles cobijo ante la climatología adversa, la asociación “ha decidido ofrecer a estos visitantes la ermita de San Roque, para cobijarse en la misma”.

Desde la asociación recuerdan que la ermita de San Roque, situada en la entrada del pueblo, no dispone de todos los servicios mínimos necesarios, “simplemente es un lugar para descansar y una solución temporal mientras se construye el albergue previsto para finales de este año”. De este modo, los peregrinos que quieran descansar en la ermita deberán presentar la correspondiente acreditación.

La ermita de San Roque se encuentra a la entrada de la localidad, es de planta cuadrada y se enclava en el tramo recientemente señalizado por el Ayuntamiento de la ruta de Santiago desde Madrid. El origen de esa localidad, que ha saltado a la fama por la celebración de las fiestas de Santa Águeda, en las que las mujeres toman el mando, está relacionado con una leyenda, según la cual un pastor sordo cuidaba su rebaño de ovejas en las proximidades del pueblo, mientras cosía una vieja zamarra; se le acercó un importante hombre del reino y le preguntó por el nombre de la población. El pastor no le entendió y le respondió que estaba cosiendo una zamarra mala. Desde entonces se conoce este pueblo, anteriormente llamado según la leyenda Miraflores de la Sierra, como Zamarramala debido a la zamarra vieja de un pastor.