El vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo de la Junta, Tomás Villanueva, se ha mostrado confiado en que Castilla y León pueda disponer de un grupo financiero solvente y fuerte tras el proceso de restructuración. Villanueva, que participó en Segovia en un foro del PP sobre recuperación económica, explicó al comienzo del encuentro a los periodistas su convicción de que Castilla y León “tendrá un grupo financiero, fuerte y solvente”.

En concreto se refirió a Caja Duero-Caja España, el grupo “que ha tenido una entidad más regional, que ha sabido ajustarse en el tiempo oportuno y que se ha posicionado en un lugar atractivo”. En este sentido dijo que cualquier otro grupo del sector “podría tener interés en aportar solvencia, capital, dimensión y activos”, y recordó que Caja España-Duero ahora trabaja con Unicaja y “espero que el día 14 se apruebe ese acuerdo”.

Aprovechó Villanueva para criticar las políticas aplicadas por el Gobierno central en materia de cajas de ahorro. “La deriva que han ido tomando las políticas del regulador, sin una estrategia clara, ya que se han ido improvisando, ha obligado a las cajas a tomar caminos distintos”. Recordó que el último decreto ley del Gobierno de España marcó la pauta en la capitalización “cuando unos mese antes obligaba a las entidades a provisionar contra reservas, contra su propio capital… se veía una excesiva improvisación y ocurrencias”.

 

Caminos diferentes

El consejero Tomás Villanueva enmarcó la política económica de la Junta en la necesidad de reconducir al sector financiero de la región. A su juicio, “el tiempo nos ha dado la razón”. “Lo sabíamos, pero la financiación es una asignatura pendiente de España, que tiene un problema notable y que está dificultando la financiación a las familias, a las personas y a la economía”, explicó Villanueva.

Recordó que en el año 2007, al comienzo de la legislatura, ya se vaticinaba con los indicadores de entonces que había un “fuerte endeudamiento, una concentración en el sector inmobiliario, y desajuste de las empresas financieras”. Pero subrayó que desde el Gobierno regional se mantuvo una “actitud de colaboración, de diálogo con los agentes sociales y económicos, con las fuerzas políticas, y todos compartíamos un proyecto de Comunidad”.

En todo caso lamentó que en este tiempo se hayan seguido caminos diferentes por parte de las entidades. “Ha habido de todo”, resumió, “pero el PP ha querido contribuir a fortalecer el sector”. En este sentido señaló que de los más de 70.000 millones de recursos que tenía el sector en la región “hemos sido capaces de concentrar en torno a 50.000 millones”, dijo en relación al proyecto España-Duero. “Otros han optado por proyectos en los que han quedado muy diluidos y deberán explicar el por qué de esa decisión”, añadió en clara alusión a Caja Segovia, Caja Ávila, y Caja Burgos, entre otras. “Pero Castilla y León dispondrá de un grupo fuerte, moderno, sólido y solvente en el que estamos trabajando en la actualidad”, insistió.