El alcalde del Real Sitio de San Ildefonso, José Luis Vázquez, aseguró hoy que el nombramiento de la Reserva de la Biosfera a la localidad segoviana junto a la de El Espinar supone que “después de seis años” ambas localidades “podrán reivindicar su identidad en el mundo”. De vuelta de París donde recibieron el título y en el tren que le traerá de nuevo a la localidad segoviana, el regidor municipal hizo especial hincapié en que el nombramiento “no es una declaración medio ambiental, sino de una forma de vida”.

José Luis Vázquez, aseguró en declaraciones a Segoviaudaz.es, que se trata del “reconocimiento a una comunidad muy pequeña que ha hecho algo muy grande” para incidir en el “sentido común” de colectivos, asociaciones, ciudadanos y empresarios que han aprovechado los recursos naturales de las localidades para implantarlos de cara al desarrollo. Para el alcalde del Real Sitio no se trata de cuidar únicamente el entorno que rodea el municipio sino de desarrollar una actividad humana en el que cabe industria, turismo, cultura, usos y costumbres, siempre “integrados con criterios de sostenibilidad”.

Aunque la declaración se hizo esperar hasta el último minuto puesto que a las 13:00 horas la presidenta egipcia del Consejo Internacional de Coordinación del Programa MaB (Man and Biosphere; Hombre y Biosfera) decidió hacer un receso para comer, Vázquez resaltó la alegría y el estallido de felicidad al conocer la noticia junto al regidor municipal de El Espinar, Francisco Jorge. A golpe de mazo, los segovianos celebraron la culminación de un camino de más de seis años que supone su entrada “en un club selecto abierto a todo el planeta”.

Destacando además las oportunidades económicas derivadas de la promoción a ambas localidades, el alcalde del Real Sitio de San Ildefonso quiso apuntar que “de nada hubiera servido sin la Junta ni el Gobierno hubieran avalado este hecho histórico”.

Con 35.414 hectáreas la candidatura proclamada hoy por la Unesco como Reserva de la Biosfera del Real Sitio y Valsaín abogó desde sus comienzos por apostar por la “sostenibilidad ambiental” como fruto del trabajo a lo largo de la historia de una población que comprende a unos 14.000 habitantes.

Ubicada al suroeste de la provincia de Segovia a unos 50 kilómetros de Madrid, la Reserva de la Biosfera de ambos localidades está compuesta por parte de la Sierra de Guadarrama y los Montes de Valsaín, a cuyos pies se ubican sus términos municipales. En ella se dan cita una amplia variedad de flora, entre la que destacan los matorrales de altura, los pinares, las encinas o los sotos y una fauna en la que caben más de cien especies de aves, anfibios y reptiles, y otros tantos mamíferos como nutrias, erizos, corzos, jinetas, jabalíes, gatos monteses o zorros.

Los aprovechamientos forestales, ganaderos y en especial el de la madera han llevado a lo largo del tiempo a formar una “cultura y filosofía de vida”, como señala el proyecto, que asegura a “nuestras generaciones futuras un entorno privilegiado, donde desarrollo no conlleve degradación y pérdida de identidad”. De ahí, las constantes reiteraciones de los alcaldes que encabezaron el proyecto de mantener los usos y costumbres en una zona de tradiciones.