Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha demostrado por primera vez la relación entre el nivel de infección por los parásitos sanguíneos del género Haemoproteus, emparentados con los parásitos de la malaria pero inocuos para el ser humano, y la probabilidad de supervivencia en aves silvestres.

El primer estudio en condiciones naturales que demuestra experimentalmente esta asociación se llevó a cabo en diversos ejemplares de herrerillo común (Cyanistes caeruleus), un ave forestal silvestre de pequeño tamaño que presenta altos niveles de infección por estos parásitos, en los montes de Valsaín, en Segovia.

 

El herrerillo, un aliado para combatir la malaria

En el trabajo, que publica la revista científica Biology Letters, de la Royal Society británica, se describe que en los herrerillos en los que se disminuyó la abundancia del parásito en la sangre mediante la administración de un fármaco, el antimalárico primaquina, aumentó su probabilidad de supervivencia.

El equipo científico, dirigido por Santiago Merino, investigador del CSIC que trabaja en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, en Madrid, ya demostró en el año 2000 que las aves silvestres infectadas por el parásito del estudio presentaban efectos adversos sobre la reproducción y estado de salud.

Hasta el momento, sin embargo, ningún estudio había encontrado apoyo experimental sobre el efecto negativo de estos parásitos sobre la supervivencia de las aves. “Se ha llegado a pensar incluso que estas infecciones carecían de efectos patogénicos, ya que tradicionalmente cursan de manera crónica en las aves”, cuenta Merino.

El primer autor del estudio, el también investigador del CSIC Josué Martínez de la Puente, destaca la importancia de la presión evolutiva de este tipo de enfermedades en la naturaleza: “Los parásitos son una de las fuerzas selectivas más importantes en la naturaleza, comparable incluso a otras interacciones biológicas como la depredación. Los parásitos llegan a modular la evolución de sus hospedadores cuando reducen su éxito reproductor y su probabilidad de superviviencia”.