La Comisión Territorial de Patrimonio fue informada hoy del hallazgo casual de un bifaz tallado en cuarcita marrón, de algo más de 14 centímetros de longitud, en el municipio segoviano de Chañe. Dos agricultores hallaron la pieza, datada en el Paleolítico, y se la entregaron al Servicio Territorial de Cultura para su incorporación a los fondos del Museo de Segovia, donde se ha iniciado el estudio arqueológico.

Fuentes de la Delegación Territorial del Gobierno regional precisaron que el hallazgo se produjo durante unos trabajos agrícolas y la entrega se realizó el pasado 18 de febrero, «cumpliendo de este modo con lo que establece la Ley 12/2002, de Patrimonio Cultural de Castilla y León». Las referencias del lugar del hallazgo en el término municipal de Chañe se han incorporado a la base de datos del Inventario Arqueológico de la región.

El bifaz encontrado tiene forma lanceolada, con talón parcialmente reservado (que conserva parte de la superficie original de la piedra sin tallar) y con los filos rectilíneos. Parece retocado con percutor blando (asta o madera), por la buena ejecución de retoques y filos. Cronológica y culturalmente, correspondería a las fases finales del Paleolítico Inferior o, incluso, inicios del Paleolítico Medio.

 

Restauración del Torrejón de Modúa

Por otra parte, en la reunión de esta mañana, celebrada bajo la presidencia del delegado territorial, Javier López-Escobar, la Comisión de Patrimonio informó sobre la restauración y acondicionamiento de la torre mudéjar Torrejón de Modúa, en Muñopedro. Se trata de un proyecto complementario a una propuesta de restauración, ya aprobada por la Comisión, del conjunto arquitectónico del que forma parte la torre, «que no está declarado Bien de Interés Cultural pero posee un innegable interés histórico», subrayaron las mismas fuentes de la Junta. La restauración de la torre y los restos de la iglesia mudéjar tiene como finalidad su uso hostelero.

En Segovia capital, el Ayuntamiento solicitó informe sobre la tala de chopos prevista en la Alameda del Parral, junto a la ribera del río Eresma, y la Comisión Territorial de Patrimonio dio luz verde a la propuesta que pretende evitar los graves daños que podría producir la caída de los árboles. En concreto, se van a talar 13 ejemplares de chopo que se han desplomado y presentan una acusada inclinación sobre el paseo. Con su retirada se va a evitar el potencial vuelco de los árboles y se va a favorecer el adecuado crecimiento de los ejemplares que se encuentran próximos.