Que vamos a dejarnos menos dinero en las rebajas de esta temporada no es ninguna sorpresa pero saber que vamos a gastar menos de la mitad del dinero que gastamos hace cuatro años sí da algo de vértigo. Éstas serán las rebajas de la moderación, una mala noticia para los comerciantes que pensaban salvar la temporada con los grandes descuentos.

El gasto medio en rebajas de los consumidores de Castilla y León caerá este año hasta los 64 euros, una cantidad mucho menor que hace cuatro años, antes de comenzar la crisis, cuando se situó en los 132 euros. También es bastante inferior a los 86 euros del pasado año, pero similar a la del conjunto del país, estimado en 65 euros para estas próximas rebajas, según un estudio de la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (Fuci).

Madrid, Cataluña y Valencia serán las autonomías más consumistas, con 75 euros la primera y 72 las dos siguientes. Mientras que Canarias, Galicia y Extremadura las que menos gasto harán durante los dos meses que duran las rebajas, con 55, 58 y 59 euros, respectivamente.

Sobre las medidas de ahorro previstas, una tercera parte de los consumidores españoles evitará las marcas, un 27 por ciento comprará lo que estás más rebajado y un 35 sólo lo que necesitan. Respecto a las decisiones de compra, sólo uno de cada tres españoles comprará algo en rebajas, de los que el 63 por ciento son mujeres y el 35 hombres.

La ropa y complementos serán los artículos más demandados en rebajas por los consumidores, aunque los hombres muestran un interés creciente en artículos de informática.

Por otro lado, un año más se observa un “importante desconocimiento” de los derechos y deberes de los consumidores. Un buen ejemplo es el hecho de que sólo un 22 por ciento de los españoles conoce cual es la garantía de los bienes de carácter duradero y un 36 conoce los pasos para presentar una reclamación.

Por último, desde la FUCI se aboga por un consumo “racional, calculado y exigente” durante las rebajas y recuerdan que éstas son en el precio y no en la calidad. Por ello, recomiendan a los consumidores seguir pautas como fijar un presupuesto previo y respetarlo al máximo; revisar con atención las etiquetas, en las que debe figurar la talla, composición y tratamiento aconsejable de lavado en el caso de prendas textiles; observar que en cada producto se indica, de forma clara, el precio anterior y el precio rebajado o en su defecto, el porcentaje de rebaja; los medios de pago, tales como tarjetas, seguirán en vigor durante las rebajas, salvo que se indique en el establecimiento de forma visible, la no aceptación de esa forma de pago; si se compra un bien de carácter duradero, la garantía es por un periodo de dos años. Si tiene que reclamar durante los primeros seis meses será el comerciante el que deba probar que el defecto del producto sobre el que se reclama no es de fabricación; el establecimiento debe aceptar las devoluciones o cambios de los productos defectuosos; y se debe exigir y guardar siempre el justificante de compra como única garantía ante una posible devolución o reclamación.