Durante los meses de abril, mayo y junio, el Museo Provincial ha seleccionado como pieza del mes, las esculturas conocidas como “los verracos”, unas figuras zoomorfas realizadas en granito que representan toros y suidos, como los jabalíes. Las piezas que se conservan en el Museo de Segovia, se relacionan con la Cultura de los Castros, correspondiente al Bronce Final, y tienen su apogeo en los S.V y IV. Aunque calificadas en ocasiones de toscas y con poco realismo anatómico, se mantienen sin erosionar, y presentan multitud de detalles anatómicos. Su estado de conservación es óptimo, aunque se desconoce su procedencia.

Según los datos históricos, existen varias teorías sobre la finalidad que tenían estas esculturas. En unos casos su uso se relaciona con el mundo de ultratumba ya que algunas de las piezas encontradas in situ se encontraban junto a bloques de granito de forma prismática y que contaban con un receptáculo rectangular en una de sus caras y uno de cuyos lados menores se comunica con un canalillo con una cazoleta. En el interior de estas cavidades se han encontrado huesos calcinados lo que ha llevado a pensar que los verracos estuvieran colocados sobre los bloques de piedra y que en la cavidad se depositaran las cenizas del difunto y un pequeño ajuar realizándose libaciones a través de la cazoleta y el canalillo. Además de este uso funerario, otros hallazgos vinculan a estas piezas con santuarios y divinidades indígenas o romanas y a su uso como hitos territoriales entre zonas de pasto y protectores del ganado y su procreación.

Este tipo de esculturas, asociadas al comercio y a los usos religiosos, existen en algunas zonas del centro y el norte de Europa. Hasta el momento se conocen cerca de 300 piezas similares y todas ellas están situadas en la zona occidental de la Península y particularmente en la Meseta. En la provincia de Segovia solamente se conocen seis piezas relacionadas con la Cultura de los Castros, correspondiente al Bronce Final. En algunos casos su uso continuó durante la romanización.

En el caso de las piezas expuestas en el Museo Provincial de Segovia, el visitante puede encontrar un toro de granito con un tamaño de 220 centímetros de longitud, 87 de alto y 69 de ancho. En la figura, que cuenta con el morro y las patas fragmentadas, se aprecian la mandíbula, los ojos, las orejas y en el testuz se observan dos concavidades para encajar los cuernos. El cuello es muy robusto y el lomo tiene forma redondeada y carece de marca en el espinazo, aunque si cuenta con varias cazoletas de utilidad religiosa, posiblemente. Además, se aprecia el sexo y un soporte de sección cilíndrica bajo el vientre, al igual que ocurre en otros ejemplares similares.

La otra de las figuras que se puede visitar durante los próximos tres meses, es un jabalí de 150 centímetros de largo, 80 de alto y 50 de ancho. Se trata de una imagen que se encuentra partida por la mitad a la que le falta el hocico y una porción de las patas. En la cabeza se puede ver la línea de la boca, los comillos, las mandíbulas y la papada así como los ojos, las orejas y la testuz. En el caso de esta figura el espinazo si está definido y también se aprecia el sexo.

Además, el Museo ha organizado una explicación guiada para todos los públicos con una duración aproximada de entre 30 y 60 minutos de martes a viernes. Aquellos que deseen participar en esta actividad gratuita deberán concertar una cita previa con el Departamento de Educación y Acción Cultural. Además, los visitantes podrán ampliar la información a través de los paneles disponibles y de un díctico con información adicional.

La muestra estará disponible hasta el próximo 30 de junio.