‘Una pequeña historia de Sigueruelo’ acerca la tradición segoviana de la transumancia
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Determinadas páginas de la historia de nuestros pueblos corren el riesgo de olvidarse o pasar al rango de leyenda o relato popular si no quedan, negro sobre blanco, recogidas en documentos fieles a la realidad.
El Museo de la Trashumancia de Sigueruelo, en la localidad segoviana de Santo Tomé del Puerto ha acogido la presentación del libro ‘Una pequeña historia de Sigueruelo’, de Isabel Martín Barinagarrementería. Se trata de una obra que ayudará a entender a las generaciones presentes y futuras cómo varias personas que no figuran en demasiados textos académicos jugaron un papel determinante en la expansión de la prestigiosa lana merina por todo el mundo.
Presentación de la obra ‘Una pequeña historia de Sigueruelo’
‘Una pequeña historia de Sigueruelo’ cuenta con una completa introducción histórica a esos años, a caballo entre los siglos XVIII y XIX, en los que un emisario francés y un vecino de la comarca escribieron un capítulo importante de la historia ganadera y económica de España con el pueblo de Sigueruelo como eje principal de la acción.
Además, el volumen, en cuya publicación han contribuido la Diputación de Segovia, la Asociación de Vecinos de Sigueruelo y el Ayuntamiento de Santo Tomé del Puerto, incorpora una historia novelada e ilustrada de cómo pudieron desarrollarse los acontecimientos.
Las palabras de Antonio Moreno y de la autora Isabel Martín Barinagarrementería
“El libro en su conjunto es una página de gratitud hacia los que nos precedieron en esta vida en esta zona donde la oveja y la trashumancia no eran un simple medio económico, sino una cultura que marcaba el ritmo de la vida y la forma de entender el mundo. Representa un puente entre el pasado y el presente para acercarnos a la figura del veterinario francés François Hilaire Gilbert que, enviado por su gobierno, vino buscando este ganado tan especial y que recordamos con una placa, pero que muy poca gente conoce en profundidad”, asegura Antonio Moreno, presidente de la Asociación de Vecinos de Sigueruelo.
La autora, Isabel Martín Barinagarrementería, ha pasado muchos años investigando este capítulo de la historia segoviana recopilando información. Además destaca “que el personaje clave fue Andrés Gil, que acompañó al veterinario francés en esta misión y que llegó a ser un diputado en las Cortes españolas durante el período liberal de Fernando VII, un hombre, de Casla, que llegó a tener un cargo muy importante como el de mayoral y una figura muy excepcional en aquella época y en estos pueblos, pues sabía leer, hacer cuentas, aprendió francés… Gracias a sus descendientes, como Jerónimo Ugarte Gil, que aportó valiosa documentación sobre su antepasado, ha sido posible también escribir este libro”.
Los problemas de Gilbert
Precisamente la hermana de Ugarte Gil, Ana, ha acudido a la presentación de la obra en representación de su hermano, recientemente fallecido y de su sobrino, Antonio, hijo de este, que, aunque su trabajo es el de investigador en Astrofísica, continúa la labor de investigación sobre la ganadería en la zona en esta época.
Ugarte Gil ha recordado “cómo Gilbert en una carta trasladaba a su Gobierno las dificultades que encontraba en su misión. Esto, tanto en los viajes a Extremadura como por distintos problemas burocráticos que intentó resolver en el Palacio de La Granja de San Ildefonso con la Monarquía española; y cómo se enfrentaron a la fiebre amarilla que afectó a una parte de la expedición y a muchos habitantes de la zona en aquellos años”.
El alcalde de Santo Tomé del Puerto, Dionisio Ángel Ruiz, municipio al que pertenece Sigueruelo, ha destacado “que tenemos una memoria muy frágil y que ya no tenemos excusas para olvidar este capítulo de la historia de nuestro pueblo, tan atado a la ganadería ante sus suelos poco fértiles, gracias a esta obra tan amena”.
Por último, el diputado de cultura de la Diputación de Segovia, José María Bravo, ha comentado la importancia de poder “dejar constancia del legado de nuestros mayores, de una sabiduría que no está en las universidades y que tiene su reflejo hoy, pues la innovación emana de la tradición, la tradición que rodea esa lana merina que era tan codiciada en Europa. Este libro permite también acercar la historia a nuevas generaciones con la parte del cuento, que está acompañado de magníficas ilustraciones”.

