UN VELERO EN LA MESETA

Por siglos en la roca se levanta,

con orgullo, el noble caserío:

alegre corre por el valle el río

y en su prisa a los hombres adelanta.

La esbelta Catedral la gloria canta

de Dios, haga calor o arrecie el frío;

sus campanas ahuyentan el hastío

y su torre del cielo no se espanta.

Es Segovia velero en una roca,

anclado para siempre así en Castilla,

de cuya nobleza vive enamorada;

quien busca la belleza no equivoca

su rumbo, si dirige aquí su quilla,

con vela por completo desplegada.

        José García Velázquez
        Segovia, 8 de agosto de 2009