La cantante Rosana ha estado disfrutando de la capital segoviana, de sus callejones, de sus rincones y de sus grandes monumentos como el Acueducto. Y para compartirlo con los 109.750 seguidores que tiene en Facebook y  los 29.223 de Twitter, la canaria jugó ayer al juego de las pistas para conseguir que sus fans descubrieran su ubicación concreta. Para los habituales de la ciudad, podía estar claro, pero lo cierto es que los detalles en sus fotografías confundieron a más de uno y una.

El juego comenzó con la frase «Este juego se llama #dondeestoy jugamos???», lo que causó hasta 104 ‘me gusta’ de sus seguidores y una gran cantidad de comentarios que intentabana adivinar la ubicación de la cantante. Posteriormente, Rosana colgó su primera fotografía de la ciudad, Pista 1, una de las «garras del diablo» que reza la leyenda del Acuducto para explicar los huecos en los grandes sillares de nuestro monumento más emblemático. De los más de 40 comentarios, solo una de sus seguidoras acertó de lleno, alejándose de aquellos y aquellas que pensaron que la cantante se encontraba en un lugar de playa.La Pista 2, enmarcaba mucho mejor la composición del monumento romano, aunque levantó comentarios del tipo «Es Alcatraz», o «El muro de las lamentaciones», y la Pista 3, despistó aún más a sus seguidores, quienes pudieron observar la foto de una veleta, aunque en esta ocasión fueron varios los seguidores que acertaron.

El entretenido juego para sus seguidores y para la propia cantante continuó con la Pista 4, un balcón rodeado con el típico esgrafiado segoviano, que a pesar de ser una marca muy conocida en la ciudad, hizo pensar a los seguidores que se trataba de Lugo, Toledo o Granada. La Pista 5, con media cabeza de Rosana y uno de los propios pies del monumento, reafirmó la postura de unos con Segovia como respuesta, aunque para otros el viaje de Rosana llegaba hasta China.

Y como el humor mueve montañas, la compositora canaria «jugó» aún más con sus fans a través de la Pista 6, mostrando la farola de una esquina y señalando «que era la pista despifinitiva» en tono jocoso. En esta ocasión solo una fan acertó de lleno en su veredicto segoviano. La Pista 7, la definitiva, por fin mostró a Rosana frente a la grandiosidad del Acueducto, algo que despertó las alabanzas hacia la ciudad de sus seguidores quienes aplaudieron la belleza de Segovia.

Una buena visita, entretenida, y en la que Rosana pudo disfrutar de tierras castellanas con un entretenido juego, haciendo que el nombre de Segovia viaje a ambos lados del Atlántico, convirtiéndose, aunque canaria, en embajadora segoviana.