“En 34 años de encierros ininterrumpidos en Coca nunca se había escapado ningún toro, no estoy acostumbrado a que pase; como alcalde llevo 18 años revisando palmo a palmo cada parte de los recorridos y mejorando la seguridad”, afirma tajante a Ical Juan Carlos Álvarez, alcalde de la villa segoviana. “Estoy indignado conmigo mismo porque trato de superarme cada año con la seguridad de los encierros”, añade.

Álvarez explica que en la localidad hay un vallado de seguridad anti-escape para los toros y que “gracias a ese vallado la gente pudo escapar”. “Demasiada suerte hemos tenido”, insiste, porque la fuerza del toro era tan impresionante que arrolló las vallas instaladas.

El alcalde lamenta que algunos vecinos del pueblo le recriminen la decisión de suspender el encierro programado para este domingo, pero así lo ha decidido “ante la incomprensión de mucha gente” y siendo consciente de que “es responsabilidad mía”. Sí se mantiene la capea en la plaza de toros a las 20.00 horas.